Las hermandades se ponen al servicio de los más necesitados en el confinamiento por el coronavirus

«Ya que este año la Semana Santa la vamos a vivir de otra manera, por qué no haciéndonos más presentes donde más nos necesitan», indica Gracia Vázquez, diputada de Caridad de la Hermandad de Santa Cruz

Sevilla no vivirá este año la Semana Santa en la calle. Pero esta decisión, a priori tan desoladora hace unos días, se ha convertido en algo secundario para algunas hermandades sevillanas, concentradas ahora en ayudar en esta crisis todo lo que sea posible. Así, muchas de ellas están centrado sus esfuerzos en organizar a todos los hermanos voluntarios que quieren colaborar con todo aquella persona que necesite apoyo durante el confinamiento.

«Ya que este año la Semana Santa la vamos a vivir de otra manera, por qué no haciéndonos más presentes donde más nos necesitan», indica Gracia Vázquez, diputada de Caridad de la Hermandad de Santa Cruz. Desde esta corporación ponen el teléfono 603818018 a disposición de todas las personas que se encuentren en grupos de riesgo por el COVID-19. Su intención es ayudar a hacer la compra o cualquier otra gestión desde la Diputación de Caridad, ofreciéndose a acudir a los hogares de manera desinteresada.

«De momento no hemos recibido llamada, somos nosotros los que estamos telefoneando a las personas mayores que pensamos que pueden necesitarlo», indica. Así, en la mayoría de los casos este contacto sirve más para un acompañamiento, aunque sea telefónico, que para tareas en sí. «Nos lo agradecen mucho, la última que realicé fue a un hermano que está en el asilo, no puede salir ni recibir visitas».

A Gracia le consta que otras hermandades se están sumando a esta iniciativa. También es el caso de hermandades del Rocío, como la Hermandad Nuestra Señora del Rocío de Montequinto, que ha activado un plan de acción para aquellas personas que necesitan ayude. La Junta de Gobierno comunica a sus hermanos a través de un correo electrónico sobre esta acción para aquellos hermanos o cualquier persona que necesiten ayuda ante las medidas de confinamiento ya sea para comprar alimentos, medicinas, o simplemente para hablar con alguien.

Las hermandades mantienen durante todo el año su acción de caridad para la población más vulnerable. Y ante un momento como el que atraviesa el país, tampoco podían mirar hacia otro lado.

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