La labor de Andex sobrecoge a los voluntarios de la Caixa en su Semana Social

Los voluntarios de la Semana Social de la Caixa han encontrado luminosidad y risas en la planta de oncología infantil del Virgen del Rocío, gracias al esfuerzo de Andex para que el cáncer no pueda arrebatarle la infancia a estos niños

«Mi hija viene con la energía de una moto pero con el tratamiento se viene abajo como una flor, esos días solo los voluntarios son capaces de sacarle de la cama, eso no está pagado», cuenta agradecido José, el papá de Helena, como es conocido en la planta de Oncología Infantil del Hospital Virgen del Rocío. José se desplaza desde Huelva, donde trabaja en una oficina de Caixabank, y hace noche en el mismo hospital: «todas las tardes están aquí y los domingos montan una verdadera fiesta». Hoy el grupo de los miércoles de voluntarios de la Asociación de Padres de Niños con Cáncer de Andalucía (Andex) es más numeroso. A los cinco jóvenes les acompañan empleados de la Caixa que viven su Semana Social. Son unos intensos siete días en los que no solo empleados, sino también clientes, conocen de primera mano qué implica la ayuda de Obra Social la Caixa para tantas asociaciones a través de más de 100 actividades sociales en Sevilla.

Entre estos pasillos y habitaciones del hospital los nuevos voluntarios han encontrado luminosidad y risas, gracias al esfuerzo de Andex para que ni el cáncer pueda arrebatarle la infancia a estos niños. Y, conversando con el compañero que está viviendo esta dura situación, han visto que es una realidad que le puede ocurrir a cualquiera. «Lo cierto es que no es justo. Que me pase a mí, pero no a ellos, a los niños no», explicaba el papá de Helena.

Entre los que regalaban su tiempo con el polo azul de la Caixa, se encontraba la directora territorial de Caixabank en Andalucía, María Jesús Catalá, que a la salida aseguraba cómo ver a estos niños te hace valorar lo realmente importante. «Con el trabajo de Andex vemos que con muy poco se puede hacer mucho, es necesario seguir colaborando», indicaba. Le acompañaron María José Espinosa, responsable de Acción Social; Encarni, subdirectora de la oficina de Sierpes, y su compañera Eva, quien además es coordinadora de los voluntarios de la Caixa en actividades relacionadas con la infancia. Para ninguna es nueva la experiencia de ofrecerse a los que lo necesitan.

Y las casualidades no llegan solas, puesto que contaron con un acompañante muy cercano. Alberto, voluntario todos los miércoles desde hace un año, es director de la oficina de Caixabank en El Real de la Jara. «El objetivo es darle un respiro a los padres y, aunque no salgamos de aquí, queremos extrapolar a los niños a otro sitio», explica. De 18.00 a 20.00 Alberto y el resto de voluntarios les proponen juegos y entretenimiento. «Nos ven a nosotros animados, riendo, y todos acaban participando; son niños, quieren jugar», cuenta.

María Jesús Catalá posa junto a María Luisa Guardiola, presidenta de Andex, y Manuel, voluntario de la asociación

El grupo repartió rotuladores, bolsas para colorear y bromas entre los niños de la planta, abierta gracias a la financiación de Andex en 2002. Tuvieron un guía ejemplar, Manolo, voluntario de la asociación y dedicado a apoyar a los padres de la Unidad de Cuidados Paliativos Pediátricos. A nadie dejó indiferente la labor de tantas personas entregadas de Andex, jóvenes y mayores, los psicólogos de la asociación disponibles en la planta, la ayuda a las familias que deben desplazarse desde fuera de Sevilla... y un nuevo sueño rondando la cabeza y cada vez más cerca: una Unidad de Oncohematología dedicada a adolescentes. Ya lo dice el papá de Helena: «María Luisa Guardiola [presidenta de Andex] es un ángel, no sé qué haríamos sin ella».

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