El joven que pasó de cortar el pelo en bicicleta por el Polígono Sur a triunfar con su negocio y ayudar a otros
Cuando José Manuel Nogueras, con solo treinta años, se para a pensar en la marca de barbería que ha puesto en pie, con siete franquicias abiertas y un centro de formación, se siente orgulloso. Y no solo por la satisfacción personal. Lo hace porque no se quita de la cabeza a aquel chiquillo de La Oliva con dieciséis años que iba en bicicleta a casa de sus amigos a cortarles el pelo por uno o dos euros, saltándose las clases si era preciso. Hoy, ese niño que fue, no solo ha salido de la espiral de exclusión social a la que se ven destinados muchos menores del Polígono Sur, sino que da oportunidades a otros jóvenes, para demostrarles que hay otro futuro en el barrio. Este año incluso va más allá, y beca a un joven en su academia, con vistas de repetir esta beca los próximos años y ampliar el número.
«Cuando echo la vista atrás se me ponen los pelos como escarpias», confiesa este empresario, «ahora todo tiene sentido, haberlo pasado mal y haber trabajado tanto mientras mis amigos salían». Con lo que pudo ahorrar cuando era un chaval, cortando el pelo a sus amigos, se apuntó a un curso. «Mis padres no tenían nada, mi madre es ama de casa y mi padre estaba en paro, siempre buscándose la vida tras nacer y criarse en Las Tres Mil», cuenta. Y aprendió mucho. Con 19 años se desplazó a Valencia a trabajar un año y medio en la peluquería de El Corte Inglés. Y tras aquello, decidió vivir la aventura de viajar a zonas pobres de República Dominicana y México. «Visité las peluquerías de allí porque quería aprender a cortar el pelo con pocas herramientas, con los menos recursos posibles».

Con todo la aprendido volvió a Sevilla y abrió su primera barbería en un local pequeñito en La Oliva, como autónomo, en enero de 2014. Era el origen de Mogan's Barber Shop. Tenía 23 años. Desde entonces, el negocio no paró de crecer. «El dinero que ganaba no quería gastarlo en un coche o un piso, sino que iba destinado a la barbería, hasta que pude emplear a mi hermano chico cuando terminó la ESO», explica. Hermano que ahora es su mano derecha. Luego vinieron más trabajadores a su cargo.
Beca de formación
Después, José Manuel abrió un centro de formación en el mismo barrio, hasta que hace menos de un mes se ha desplazado al Centro Comercial Alcampo en Ronda del Tamarguillo tras un concurso destinado a PYMES, con una capacidad para 40 alumnos más los que le siguen online. Lleva formados a 25 jóvenes, 23 de ellos del barrio. Y en lo que puede les anima a franquiciar, a uno de los alumnos le financió para que pudiera conseguirlo. «Sé qué es pasarlo mal, entiendo la situación en mi barrio donde la sociedad te encadena a hacer las cosas mal, por eso para mi es un orgullo ayudar alguien a salir de eso», confiesa. A través del Comisionado del Polígono Sur, Nogueras puso una beca de formación a disposición de quien más la necesitara y pudiera aprovecharla, que ha recaído en un beneficiario de la Asociación Entre Amigos. «Me alegré de saber que era en esa entidad porque tengo amigos a los que han ayudado», cuenta.

«En un barrio donde hay poco emprendimiento es mucho más difícil ser joven empresario, tener éxito y franquiciar tu idea de negocio», cuenta Jaime Bretón, comisionado del Polígono Sur, «José Manuel es un ejemplo a seguir con una capacidad de esfuerzo, iniciativa y ganas de superarse cuya finalidad es ayudar a otros jóvenes del Polígono Sur a labrarse un futuro». Bretón agradece la beca de formación que este empresario les ha ofrecido, «lo hemos dejado en manos de la asociación que más años lleva trabajando en nuestros barrios, para que seleccionaran con criterios objetivos a un joven que pudiera aprovecharla».

Apoyo a los jóvenes del Polígono Sur
José Manuel no se pone freno, quiere expandirse por otros barrios y otras ciudades de Andalucía. Su último franquiciado ha abierto junto al Parlamento de Andalucía y ya está previsto que dos alumnos del curso comiencen a trabajar allí. «Solo quiero que los chavales del barrio que andan perdidos sepan que en cualquier oficio se puede prosperar con esfuerzo, sea en una barbería o donde elijan». Él es ejemplo de ello.