El comedor social de Triana pide ayuda para poder seguir atendiendo la gran demanda

El comedor atiende al doble de usuarios debido a la pandemia y debe afrontar nuevos gastos para cumplir las recomendaciones sanitarias

Más de un siglo lleva el comedor social de Triana atendiendo a las personas más necesitadas para que nadie pase hambre. Desde nada menos que 1904 abriendo todos los días del año. La denominada Cocina Económica Nuestra Señora del Rosario, regida por las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl, se enfrenta ahora al reto de atender entre 350 y 450 personas diarias. Se trata del doble de la media diaria de usuarios, debido a las consecuencias económicas derivadas de la pandemia y al cierre temporal del comedor del Pumarejo por motivos sanitarios.

Es por eso que realizan un llamamiento a los sevillanos y cualquier ayuda será bien utilizada para los fines de este comedor. Se puede hacer donaciones puntuales o periódicas a través de la página web: comedortriana.org , por BIZUM, eligiendo Donación, ONG, o causa Solidaria, colocando el Código 01163 y también haciéndote socio suscriptor rellenando y entregando en el comedor el boletín de suscripción que figura al pie de las páginas 3 y 4 del Boletín El Comedor es Noticia, que puedes conseguir en la portería del propio Comedor, domiciliado en la calle Pagés del Corro, número 34 o en las Parroquias de la zona -Triana-Los Remedios-Tablada.

En el comedor ofrecen una comida caliente a mediodía y entrega una bolsa con un bocadillo y fruta para la cena. Pero no es ni mucho menos lo único.   Tiene un servicio de ropero en el que se entrega ropa y calzado usado debidamente clasificado, así como ropa interior nueva, una decena de duchas  que se abren 5 días a la semana, con una media de 30 personas al día; un servicio de acogida, información, valoración y gestión a todas las personas que lo han requerido; y un economato para familias muy necesitadas derivadas por las Cáritas Parroquiales y Hermandades de la Zona Triana-Los Remedios-Tablada, con su colaboración económica.

Adaptaciones del comedor por el Covid

Estos últimos estos servicios han debido suspenderse desde que en el mes de marzo  se declaró por el Gobierno el Estado de Alarma en toda la nación, lo que llevó al comedor a adaptar los servicios a las condiciones impuestas por razones sanitarias, que aún se mantienen como prevención hasta las fechas presentes. Desde entonces ya no se sirven las comidas en mesa sino que se entrega en envases de plástico desechable, que se entregan en bolsas de papel junto al plato y cubiertos de plásticos con el postre, más un bocadillo y fruta para la cena. Además, se ha suspendido la recogida y entrega de ropa, así como las duchas, manteniendo una ducha de emergencia habilitada en el patio de acogida para casos de extrema necesidad.

Las instalaciones utilizadas cada día se someten a una desinfección rigurosa; se controla la temperatura diaria del personal de cocina y los que realizan la preparación y entrega de las bolsas con los alimentos correspondientes, que llevan mascarillas, petos, pantallas, y la colocación de mamparas de cristal sobre las mesas donde se realizan la entrega de los alimentos. Además, facilitan mascarillas a los usuarios que carecen de ellas o a los que las traen deterioradas.

«Nuestra misión es no dejar de lado a quienes más lo necesitan y precisamos ayuda para hacer frente a esta mayor demanda, ya sea económica o de alimentos», indican desde el comedor, «la ayuda económica nos permite distribuir los recursos que más necesitamos en cada momento, incluidos los envases y utensilios que facilitamos con la comida, unos envases que necesitamos adquirir con propiedades para conservar la comida caliente y más en este tiempo de otoño avanzado y próximo al invierno. Actualmente invertimos mucho en productos de limpieza y sanitarios, como gel y mascarillas, tanto las que entregamos a quienes acuden al comedor, como las que donamos».

Aún así, el ánimo es esperanzador. «Tenemos un lema muy saludable: De los problemas no hay que preocuparse: hay que ocuparse. Y otro de San Vicente de Paúl: Siempre servir y sonreír». Han sentido también la solidaridad de particulares, empresas y entidades, pero la disminución de público en los cultos provoca también una descenso de donativos. Ahora necesitan la colaboración de los sevillanos.

Comentarios