«Se nos acercan más voluntarios a Cruz Roja»
Las mayores situaciones de emergencia que han azotado al mundo siempre están ligadas a la imagen del voluntario con la Cruz Roja a la espalda, una organización dispuesta para acudir allí donde el más vulnerable necesita ayuda. Y ahora en Sevilla se enfrenta a la mayor crisis vivida hasta el momento. Su presidente, Francisco Gómez Guanter, atiende a Sevilla Solidaria, orgulloso de cómo la entidad está respondiendo.
—¿Cómo estáis afrontando estos días?
Estamos sometidos a más presión de lo normal, pero Cruz Roja está aguantando muy bien. Nos hemos organizado con turnos, solventado que personas se hayan tenido que quedar en casa sí o sí por algún tipo de patología, y previendo que haya contagios dentro de nuestra propia organización. Nos enfrentamos a situaciones que hay que solventar de un día para otro y movilizar rápidamente al operativo, pero la organización está lo suficientemente bien articulada para dar rápida respuesta.

—¿Qué recursos habituales se mantienen y cuáles se paran o modifican?
—Atendemos a los vulnerables, esa era nuestra misión antes, lo es ahora y lo será después de esta crisis. Traspasamos los recursos de actividades no esenciales, como la formación y el empleo, ahora atendidos online, a otros recursos esenciales, que no solo hay que mantener sino también intensificar.
—¿Cuáles son esos recursos esenciales?
—Te pongo algunos ejemplos. Primero, las ayudas en asentamientos. Allí las necesidades, que siempre las hay, se acentúan. Las personas viven de trabajos marginales y al día, y ahora han perdido esos mínimos ingresos. Así que no tienen para comer ni los fundamentales elementos de higiene. También es el caso de miles y miles de mayores que viven solos y necesitan que les llamemos todos los días. Los voluntarios les preguntan cómo están y si necesitan medicinas o alimentos, los cuales les facilitamos. O, por último, se puede pensar que las mujeres que sufren maltrato no han cambiado su situación pero ahora son más vulnerables que hace quince días. El maltratador o lo tiene en casa o la tiene más localizada. Hay que seguirla de forma más estrecha e incluso meternos en sus casas con todas las precauciones.
—Y habéis puesto en marcha acciones nuevas en estos días
—Sí, porque nos ponemos al servicio de las administraciones. Con el Ayuntamiento de Sevilla tenemos una relación muy estrecha. Habilitó un pabellón del IMD para personas sin hogar que nosotros equipamos con camas, mantas y equipo de higiene. A las 24 horas surgió otro pabellón, que de nuevo hemos equipado. Por otro lado, 112 con el que colaboramos permanentemente nos pidió más ayuda y acudimos con voluntarios para la avalancha de llamadas que reciben, ya que para atenderlas se necesita un personal cualificado.

—¿Han acudido a vosotros más personas ofreciéndose como voluntarios?
—Sí, en las dos últimas semanas hemos tenido un incremento significativo de voluntarios, que normalmente son unos 7.000 junto con 29.000 socios que colaboran con su cuota. También en nuestra plantilla, de unos 400, muchos nos dedican su tiempo tras finalizar la jornada laboral. Los voluntarios son la clave de Cruz Roja, su ADN. No solo es una cuestión de coste, somos una organización de voluntarios, dirigida por ellos y la mayor parte de la actividad la llevan a cabo voluntarios.

—¿Y se ha ampliado la ayuda de forma telemática?
—Hace unos meses estábamos incrementando los recursos informáticos que ahora son vitales. Tenemos unos sistemas bastantes sofisticados y muy necesarios.