Voluntarios en Dos Hermanas enseñan español a niños ucranianos que han huido de la guerra
Hace dos semanas los alumnos de los centros de Educademia en Montequinto y Dos Hermanas acogieron a sus nuevos compañeros con globos azules y amarillos en un momento cargado de emoción. Veinticinco niños procedentes de Ucrania, que han tenido que salir de su país solos, con sus madres o con sus abuelas huyendo de la guerra, están recibiendo aquí clases de español gratuitas para poder habituarse lo antes posible a su ciudad de acogida, así como atención psicológica y emocional. Se trata de una iniciativa de la Fundación Ideas con una variante de su servicio Megaprofes.
«Tenemos profesionales de la fundación y también voluntarios, tanto estudiantes de la Pablo de Olavide y la Universidad de Sevilla, como ucranianos que vivían ya aquí o que han venido estos días», cuenta a Sevilla Solidaria Manuel Pérez, presidente de la Fundación Ideas. Cada grupo de tres niños, de entre 2 y 17 años, está atendido por al menos dos voluntarios. Algunos de ellos incluso siguen escolarizados en secundaria en su país y recibiendo clases online. También se tiene muy en cuenta su salud mental con el apoyo de psicólogos voluntarios porque «vienen francamente dañados».
La atención se está realizando en coordinación con el Ayuntamiento de Dos Hermanas, con el objetivo de compartir recursos, y con el apoyo de diversas asociaciones de ucranianos que están trabajando en Sevilla. «Tenemos niños que han dejado a su familia en Ucrania o que han venido con su madre o su abuela para quedarse con amigos que les esperaban aquí, y también quien ha solicitado el refugio a través de CEAR», cuenta Manuel.
Otro caso frecuente es el de quien está en Sevilla acogido en casa de una familia de españoles, como ocurre en casa de Francisco. Se trata de un nazareno que recorrió hace dos semanas con su mujer 7.000 kilómetros con un coche de siete plazas para traer desde Ucrania hasta Sevilla a tres madres con dos bebés y dos niños de 8 y 12 años. Estos últimos, residiendo desde el domingo en su domicilio, están recibiendo clases de español con Megaprofes. «Lo más importante es que logren la mayor estabilidad lo antes posible, ellos ya están escolarizados en el colegio de mis hijos», explica Francisco que se comunica como puede con la madre acogida y los niños, con gestos, con el traductor de Google, o mediante la academia o un grupo de voluntarios ucranianos.
Llamamiento a voluntarios
Desde Megaprofes indican la necesidad de ayuda de voluntarios que hablen ucraniano para poder facilitar a los profesores la enseñanza del español. Cualquier persona que quiera ofrecer sus servicios, así como los que necesiten de ellos pueden ponerse en contacto con la Fundación Ideas a través del correo megaprofes.educademia@
«Nunca he visto en mi vida una reacción solidaria tan generalizada, desde el frutero de la esquina que se va a la frontera de Ucrania con su furgoneta a todo aquel que intenta ser la mejor versión de sí mismo ayudando a todas estas familias», confiesa Manuel.
Megaprofes
La respuesta a una necesidad inmediata no es nueva para esta fundación, que impulsó una iniciativa solidaria a raíz del confinamiento por la pandemia para ayudar online a los menores con apoyo escolar. Se trata de Megaprofes, que adquirió tanta fuerza que a día de hoy cuenta con 600 alumnos por toda España así como 300 profesores voluntarios.
En febrero, cuando Rusia comenzó su invasión, la Fundación Ideas inició una recogida de productos para la ayuda humanitaria a la que se han ido sumando numerosas entidades de la zona. Gracias a ellos, se han recogido 30 toneladas de artículos, y se siguen reuniendo y trasladando a Fibes para su envío a Ucrania.