Voluntarios de empresas inculcan la importancia de seguir estudiando a jóvenes en exclusión
Cuando la tasa de desempleo juvenil se sitúa en Sevilla en el 71%, quienes tienen aún más complicado conseguir empleo son aquellos jóvenes en situación de exclusión social y laboral, sin referentes del mundo empresarial en su entorno más cercano. Consciente de ello, la Fundación Exit trajo en noviembre a la ciudad su Proyecto Coach, que ya desarrolla en otras capitales de España. El objetivo es que jóvenes entre 16 y 19 años que han vivido un fracaso escolar se motiven a través del coaching y mentoring con voluntariado corporativo y se animen a seguir su formación.
Este miércoles tuvo lugar la última sesión del proyecto en la sede del Centro Don Bosco en el Polígono Sur, con la que se finalizaba la iniciativa y se reunían los participantes para evaluar en conjunto estos dos últimos meses en los que se ha desarrollado el proyecto. En la evaluación los jóvenes manifestaron su deseo de continuar formándose. «Me han despertado las ganas de estudiar», comentaba Ramón, joven participante de la primera edición del proyecto. «Una herramienta magnífica para despertar la conciencia de las empresas y para hacer ver a los chavales que hay futuro si uno se esfuerza», concluía a su vez uno de las voluntarios.
Lo interesante del proyecto es la relación del joven participante con un voluntario de una de las empresas colaboradoras, quien le enseña el funcionamiento del sector que a este le resulta más atractivo. Las empresas Emasesa S.A, Endesa, General Electric e Indra han hecho posible el lanzamiento del proyecto, así como la colaboración de las entidades sociales Crecer con Futuro, Don Bosco y Fundación CES Sevilla – Proyecto Hombre, quienes han seleccionados los jóvenes participantes.
Los protagonistas han sido ellos, estos 14 jóvenes y los 14 voluntarios que los han asesorado a lo largo de las seis sesiones del Proyecto Coach. También estos últimos sacan provecho de la experiencia. Formados en técnicas de coaching y mentoring por la fundación organizadora y que les servirán en su día a día, conocen a jóvenes de los que también aprenderán y les obligarán a activar competencias de comunicación, atención a la diversidad, liderazgo…
A su vez, los jóvenes a partir de un primer contacto con el mundo laboral, encuentran su vocación y entienden la importancia de su formación para poder acceder al mercado laboral. La experiencia indica que el 96% de los jóvenes finaliza el proyecto y que el 76% quiere seguir. La idea es continuar en Sevilla con una segunda edición dado el éxito de la primera, al igual que ya se realiza en Barcelona, Madrid, Zaragoza y Palma de Mallorca.