Veinte años como altavoz del autismo

En torno a 2.000 personas asisten a la XX edición de la gala solidaria de la Asociación Autismo Sevilla en el Pabellón de la Navegación

La tradicional Gala Solidaria por el Autismo tuvo anoche un aura especial. La Asociación Autismo Sevilla celebraba los veinte años de esta cita, que nació de un grupo de padres y madres que querían dar a conocer a la ciudad la compleja discapacidad de sus hijos y recaudar fondos para mejorar y ampliar los servicios que ofrecía la entidad.

En torno a 2.000 personas los han arropado asistiendo al evento, que ha sido posible gracias a la implicación de toda la sociedad sevillana. Empresas de restauración han colaborado para la cena tipo cóctel que se sirvió; camareros jóvenes acudieron como voluntarios; pequeñas y medianas empresas aportaron donaciones para la rifa; y Cruceros Torre del Orp hizo posible que invitados pudieran acceder tras una paseo previo por el Gualdaquivir.

Mercedes Molina, presidenta de la asociación, ejerció de anfitriona acompañada de la vicepresidenta, Mª Ángeles Maisanaba, y el director general, Marcos Zamora. Asimismo, acudieron numerosos representantes políticos; entre ellos, Juan Espadas, alcalde de Sevilla, y Ricardo Sánchez Antúnez, delegado del Gobierno de la Junta de Andalucía en Sevilla.

Pero el protagonista de la noche fue la música. Los Morancos, José Manuel Soto, Los Mickis, Duo Pachanga, Charanga los Indecisos, Eclectic Zoo y el DJ Juan Rojas no faltaron a la cita como otros años, y se unieron No me pises que llevo chanclas y Los Centella.

120 jóvenes voluntarios sirvieron el cóctel

Camareros jóvenes con camisa blanca estuvieron desde antes de que entraran los invitados entregados a que todo saliera bien en la XX Gala Solidaria por el Autismo. Eran 120 chicos voluntarios que querían echar una mano, más allá de los voluntarios que durante todo el año hacen de Autismo Sevilla una entidad más grande. Es el caso de Cristina, que acompañada de María y Julia, colocaba los manteles para que el viento del anochecer no los levantara. «Nuestra profesora de química tiene a un familiar con autismo y nos habló de la asociación, al menos 15 compañeros de primero de bachillerato del Colegio Highlands estamos aquí porque queremos echar una mano», explicó a Sevilla Solidaria.

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