Una respuesta urgente para evitar la soledad
Una intervención quirúrgica inesperada, una enfermedad, un accidente o el fallecimiento de la persona que sostiene el día a día de un familiar con discapacidad pueden convertir una rutina en una situación límite en apenas unas horas. En ese momento, la preocupación no solo afecta al cuidador, sino también a quien depende de él para realizar actividades tan básicas como levantarse, asearse, vestirse o comer. Cuando ese apoyo desaparece de forma repentina, la emergencia deja de ser únicamente familiar para convertirse en un problema social.
Para dar respuesta a esta realidad, Fundación Auxilia Sevilla desarrolla el programa ‘Atención sociosanitaria integral emergente por inasistencia a personas con discapacidad’, un proyecto que ha recibido el impulso de Fundación ”la Caixa” a través de las Convocatorias de Proyectos Sociales. Su objetivo es ofrecer una atención rápida a personas con discapacidad física, motórica u orgánica cuando, de manera inesperada, su cuidador ya no puede hacerse cargo de ellas.
La experiencia de la entidad demuestra que estas situaciones son más habituales de lo que parece y que, además, afectan principalmente a mujeres. «La inmensa mayoría de las personas cuidadoras son mujeres. Cuando esa mujer enferma, tiene que operarse, desplazarse por una urgencia familiar o fallece, la persona dependiente puede quedarse sin atención de un día para otro», explica el presidente de Fundación Auxilia Sevilla, Miguel Soriano.
Con más de tres décadas de experiencia, la fundación ha comprobado que muchas familias no disponen de una red de apoyo capaz de afrontar una situación así. «Cuando existen recursos económicos o una familia bien estructurada, normalmente se encuentra una solución. El problema aparece cuando hay un único cuidador y muy pocos recursos. Es ahí donde intervenimos nosotros», afirma Soriano.
El programa permite actuar en un plazo de entre 24 y 48 horas. Durante ese tiempo se evalúa la situación y se pone en marcha una atención personalizada que puede incluir ayuda domiciliaria, estancias en el centro de día, plazas residenciales temporales o recursos de conciliación familiar para menores y jóvenes. «Nos centramos en cada persona y en sus necesidades. Hay quien solo necesita apoyo puntual durante unas horas y quien requiere una estancia residencial mientras su cuidador se recupera. Cada caso necesita una respuesta diferente», subraya el presidente.
Además de responder a la emergencia, el equipo de trabajo social acompaña a las familias para tramitar un recurso estable ante la Administración. Mientras tanto, Fundación Auxilia Sevilla cubre ese vacío asistencial para evitar que ninguna persona quede desatendida. «Nuestra intervención es temporal. Atendemos la urgencia y, al mismo tiempo, ayudamos a encontrar una solución definitiva», resume Miguel.
El presidente también recuerda que el mejor lugar para una persona con discapacidad sigue siendo su propio hogar, siempre que cuente con los apoyos necesarios. Sin embargo, mantener una atención permanente en el domicilio puede resultar inasumible para muchas familias, por lo que disponer de recursos temporales se convierte en una necesidad.
Gracias al respaldo de Fundación ”la Caixa”, este programa permite ofrecer esa respuesta inmediata cuando todo parece desmoronarse. Porque detrás de cada plaza temporal o de cada hora de atención domiciliaria no hay solo un servicio asistencial, sino la tranquilidad de una familia y la garantía de que ninguna persona con discapacidad tenga que afrontar sola una situación de emergencia.
