Un niño de Dos Hermanas consigue un desfibrilador en su colegio gracias a la donación de una empresa sevillana

La madre del menor llevaba dos años luchando por la instalación de un desfibrilador en un colegio de Dos Hermanas, ya que debido a una enfermedad rara su hijo tiene más riesgo a sufrir una parada cardíaca

Desde este mismo viernes, Marta puede dejar a su hijo Manuel en el colegio más tranquila. Hace dos años que esta madre lleva luchando para contar con un desfibrilador en el centro educativo, el Colegio Maestro José Varela de Dos Hermanas,  también volcado para lograr una solución. Este recurso que solicitaban es decisivo para el menor, al que diagnosticaron la enfermedad de Kawasaki, una enfermedad rara por la que tiene debilitadas tres de cuatro de las arterias coronarias que riegan al corazón, lo que supone más riesgo de una parada cardíaca.

Tras la negativa de la Junta de Andalucía, ha sido una empresa sevillana le que ha dado respuesta a esta madre, FYAmedical, y este viernes ha acudido a realizar la instalación, convirtiendo al centro en un espacio cardioprotegido. «Una parada le puede ocurrir a cualquier persona, en cualquier momento y en cualquier lugar, pero este niño tiene más probabilidades que el resto», explica Francisco Molina, director de cardioprotección de la empresa.

«Cuando llamamos a la madre para comunicárselo daba saltos de alegría, estas reacciones son las que te gratifican realmente; aunque uno trabaje en el hospital y salve vidas no se termina de acostumbrar a la alegría de una madre», confiesa Francisco. No es la primera vez que la empresa realiza la donación de un desfibrilador y asume la formación del entorno. Cuando les llegan peticiones de instituciones con menos recursos, estudian el caso y la necesidad que requiere, por si pueden hacerse cargo.

Necesidad de Espacios Cardioprotegidos

Asimismo, Francico Molina hace hincapié en la necesidad de aumentar los Espacios Cardioprotegidos, ya que una parada cardiorrespiratoria es la primera causa de muerte en nuestro país, cuatro veces superior a los accidentes de tráficos y dos veces superior a los fallecimientos por cáncer. «Habría que tomar medidas, al igual que es obligatorio que un local que abra al público cuente con un extintor», aporta. También la obligatoriedad se pide para los colegios. «Ya se lo comunicamos a la Consejería de Educación porque sacamos un estudio que demuestra que hay un niño con problemas cardiacos de cada 4».

Comentarios