«Un diagnóstico de cáncer es como un terremoto que sacude los cimientos de una vida»
El importante papel de las asociaciones en la prevención y seguimiento del paciente con cáncer fue el tema tratado ayer en el último Foro Salud antes del verano. Se trata de un encuentro que ha celebrado de forma mensual ABC de Sevilla y la Asociación Española Contra el Cáncer de Sevilla, con la colaboración de la Fundación ECO para tratar temas médicos y sociales o aspectos trasversales como la alimentación, el empleo o el estilo de vida.
El encuentro online fue presentado por Jesús Maza Burgos, presidente de AECC en Sevilla, y conducido por Juan Antonio Virizuela, oncólogo médico del Hospital Universitario Virgen Macarena y jefe de servicio de oncología médica del Hospital Quironsalud Sagrado Corazón.
La otra cara del cáncer
«Un diagnóstico de cáncer es para una persona como un terremoto que sacude los cimientos de sus vidas», explicó Ramón Reyes, presidente de la AECC, «crea una vulnerabilidad y unas necesidades que van más allá de las clínicas». Para paliarlas lleva esta importante entidad trabajando desde hace 68 años. En un principio, los esfuerzos iban dirigidos a aumentar la supervivencia que pasó del 25% al 57% en los cinco cánceres más frecuentes, gracias a la prevención y a la investigación.
Ahora el foco está puesto en la otra cara del cáncer: la pobreza que puede provocar. Las pérdidas de trabajo o los obligados desplazamientos para recibir el tratamiento no pueden ser asumidos por muchas familias. La AECC tiene fondos para ayudarlas. «Contamos además con 37 pisos y residencias que ponemos a disposición de las familias que se tienen que desplazar, especialmente con niños». También destacan otras dos grandes líneas de actuación: la atención psicológica y la investigación.
Serafín Romero, asesor técnico adscrito a la Consejería de Salud de la Junta de Andalucía y ex presidente de la Organización Médica Colegial (OMC), no solo alabó este encomiable trabajo, sino que retrató la importancia de una cooperación con las instituciones públicas. «El desarrollo del plan estratégico contra el cáncer de Andalucía ha tenido una participación muy activa de los pacientes», explicó. Del plan destacó «el importante trabajo de humanizar la práctica asistencial» así como la mejora de los cuidados paliativos y la implantación de programas de formación de voluntariado.
Precisamente de los voluntarios habló con mucho cariño Pilar Serrano, directora gerente territorial de Quirónsalud en Andalucía. «Desde mi gestión en la sanidad pública, me enamoré de cómo trabajaban, de cómo la asociación trata a los pacientes, que están perdidos y se sienten vulnerables». Por ello cuando Serrano asumió la gerencia de Quirón no dudó en coordinarse con la AECC. «A veces los médicos no nos damos cuenta, metidos en nuestra vorágine diaria, que los pacientes primero son personas y luego enfermos».
Al igual que las necesidades del paciente con cáncer ha evolucionado a lo largo de los años, también lo ha hecho la relación que mantiene con su médico. «Hemos logrado eliminar el paternalismo médico y ahora los pacientes tienen información», comentó Juan Antonio Virizuela. Y los tres ponentes se mostraron completamente de acuerdo en la importancia de que el paciente esté formado e informado de todo el proceso. Así como de que el médico pueda «recetar» el contacto con asociaciones.
«Para lograr los objetivos nos estamos valiendo de las propias asociaciones, la suma es el éxito», aseguró el consejero de Salud de la Junta de Andalucía, Jesús Aguirre, en un vídeo que cerró el encuentro. Hasta el próximo curso.