Un aula de formación digital para que mujeres supervivientes de violencia machista persigan sus sueños
Cuando llegó la pandemia la Fundación Ana Bella se tuvo que reinventar de un día para otro para poder seguir prestando sus servicios y su apoyo cuando más lo necesitaban. Por un lado, se multiplicó por seis el número de mujeres pidiendo ayuda, ya que en ese momento estaban confinadas con sus maltratadores; y, por otro, las supervivientes de la violencia de género estaban perdiendo sus trabajos y viendo la dificultad de conseguir otro. La crisis provocada por el coronavirus había puesto en evidencia la brecha digital de este colectivo a la hora de acceder al mundo laboral. Por eso, se hace tan importante para la Fundación Ana Bella hoy la inauguración de una nueva aula de formación digital para el empleo, a través del programa EDYTA de Fundación Orange.
Al acto de inauguración de este nuevo espacio en Torneo Parque Empresarial han asistido Rocío Ruiz, Consejera de Igualdad Políticas Sociales y Conciliación; Ana Bella Estévez, creadora de la fundación Ana Bella; Daniel Morales, director de la Fundación Orange; Raúl Maldonado, Director Territorial de Orange en Andalucía; la formadora Almudena García Raya y 8 alumnas supervivientes que han dado su testimonio y cómo el Aula Edyta está mejorando sus vidas; Mirian Mateos, Delegada de Fundación La Caixa en Andalucía y la responsable de People & Culture en IKEA Sevilla, Mercedes Sánchez con los voluntarios y voluntarias que montaron los muebles de la nueva sede.
En esta nueva sede de la fundación Ana Bella, ubicada en Torneo Parque Empresarial, la entidad podrá seguir desarrollando su programa de empoderamiento digital -con financiación de La Fundación La Caixa y la Junta de Andalucía-, en marcha desde hace un año y por el que han pasado más de 100 mujeres. 60 de ellas ya han comenzado a trabajar. Como Aida, que se quedó sin empleo durante el confinamiento, se formó y ahora trabaja como programadora junior y en su tiempo libre ha elaborado la web de la Red de Mujeres Supervivientes en Perú. De hecho, la sede servirá también como centro de coordinación de la Red Ana Bella de Mujeres Supervivientes, con la que mujeres supervivientes se forman para superar la exclusión y transformar el sufrimiento vivido en experiencia y empatía para ayudar a otras. Son actualmente 27.000 mujeres actuando como agentes de cambio social en 82 países.
Aula EDYTA
La fundación cuenta ahora además con el importante impulso de la Fundación Orange. Gracias a una dotación económica de 19.000€ se ha podido crear el aula, su equipamiento digital, así como formar de educadoras y alumnas en Metodología EDYTA. De forma telemática ya han pasado por el Aula EDYTA Sevilla 40 alumnas y de forma presencial 8 alumnas más desde el 18 de octubre hasta el 15 de diciembre. Un programa formativo que la Fundación Orange tiene en marcha en todo el territorio nacional con 15 aulas, alcanzando a más de 190 mujeres en situación de vulnerabilidad que han experimentando un cambio en su calidad de vida tanto en el ámbito personal como en el técnico.
«Gracias a la suma de instituciones, empresas y particulares que nos ayudan se consigue una realidad: que mujeres pasen de salir de la casa de acogida como víctimas y dependientes de un subsidio a empezar a florecer y a conquistar sus sueños, a ser independientes económicamente», explica Ana Bella, creadora de la fundación y también superviviente de violencia de género. La distinguida con la Medalla de Andalucía 2020 se siente agradecida al apoyo de la Fundación Orange, el préstamo de La Fundación "la Caixa", el mobiliario donado por IKEA e instalado por sus voluntarios, la donación de placas de yeso de Pladur, luminaria por parte de Juan José Chamizo, sanitario donado por Kristal Sur, ordenadores donados por Fundación Accenture y el aire acondicionado donado por Hiplus Aire Acondicionado SL.
El empoderamiento de las supervivientes
«Desde que llegamos a la Consejería de Igualdad, Políticas Sociales y Conciliación uno de nuestros principales compromisos ha sido que las mujeres víctimas de violencia de género se convirtieran en mujeres supervivientes, que volvieran a recuperar el control de sus vidas, de su seguridad y de su dignidad, la de ellas y de la sus hijas e hijos», explicó Rocío Ruz, poniendo en valor el empoderamiento y la formación. Como Daniel Morales, director de la Fundación Orange, que expresó que este programa es «otra muestra más del
interés de Fundación Orange en que las mujeres se empoderen y contribuir en su futuro laboral».
«El programa EDYTA es una formación digital tanto para el empleo como para la vida y le da a la mujer herramientas para que sean emprendedoras», cuenta Ana Bella, ejemplificando con casos reales de alumnas que han creado su propia empresa de eventos o de costura. Todas esas supervivientes deben ser bien visibles porque «cuando una mujer ve malas noticias como las que nos llegan de Cádiz, le da miedo hablar; pero si ve que salimos adelante y que volvemos a ser felices, pide ayuda».