Sebastián Ganga y Consuelo González, dos pilares de la solidaridad en Utrera, dejan Cáritas de Santiago
En las últimas dos décadas, Cáritas de Santiago ha sido un apoyo fundamental para las personas que atraviesan dificultades en Utrera. Un organismo que ha realizado una labor fundamental en la localidad, gracias al trabajo de un equipo de voluntarios liderado por el matrimonio compuesto por Sebastián Ganga y Consuelo González, que tras 16 años en la brecha han decidido dar un paso a un lado y dejar el relevo a otras personas que sigan adelante con esta labor fundamental.
La avanzada edad de los dos y los años que llevan al frente de Cáritas, han sido decisivos a la hora de tomar esta decisión, para que así personas más jóvenes puedan seguir dándole el impulso al organismo que ellos iniciaron. Consuelo y Sebastián comenzaron a colaborar con Cáritas una vez que alcanzaron su jubilación, a petición de la entonces directora, Pepi Pedraza, una persona que ha dedicado toda su vida a la solidaridad en Utrera.
Tanto Sebastián como Consuelo, se han encargado de numerosas tareas en Cáritas, entre las que destaca la formación, la acogida de las personas con necesidades, la tesorería o las relaciones con los medios de comunicación. Los dos, han vivido en primera persona las terribles consecuencias que ha tenido en la población la crisis económica, teniendo que atender a muchas personas que carecían de lo más básico. Por ello intensificaron las campañas de recogida de alimentos y la colaboración con el Banco de Alimentos de Sevilla.
«Como puede suponerse, todo esto constituía para nosotros una segunda vida. Hemos trabajado en Cáritas con dedicación plena como si fuese algo nuestro. No es raro, por tanto, que nos sintamos extraños sin esta actividad», ha explicado Sebastián Ganga, quien también reconoce que «ya nos van dominando las limitaciones propias de la edad. Hace tiempo que deseábamos la renovación: sabia nueva, gente joven en nuestra Cáritas. Deseamos que el nuevo equipo proceda con ilusión. La misma que tuvimos nosotros y a ser posible nos aventajen».
Dos personas que han dado una parte muy importante de sus vidas para ayudar a los demás, que han hecho todo lo posible para que Utrera fuera cada día un lugar un poco más justo y bonito para vivir, y que gracias a la ayuda desinteresada de un amplio grupo de colaboradores y voluntarios han hecho de Cáritas de Santiago una institución fundamental en la localidad.