Redibujar la salud mental desde el arte
En un momento en el que la salud mental de la juventud ocupa cada vez más espacio en el debate social, emerge con fuerza un proyecto singular en Sevilla que aúna teatro, psicología, creatividad y acción comunitaria: la Fundación Proponte. Nacida de la mano de Antonio Reina, psicoescénico, actor y creador, el objetivo de la entidad es la inquietud de entender y acompañar los desafíos emocionales de adolescentes y jóvenes. Así, Proponte ha formalizado su identidad para consolidarse como una iniciativa capaz de ir más allá del discurso tradicional sobre bienestar emocional.
La Fundación Proponte, que ha recibido el impulso de Fundación ”la Caixa” a través de las Convocatorias de Proyectos Sociales, surge del trabajo previo de la Asociación Ponte, una entidad española de iniciativas psicosociales fundada en 2004 y conocida por desarrollar la Metodología PIBE (Propuesta Integrativa Basada en Escenas) en intervenciones psicoeducativas y terapéuticas con colectivos diversos.
Durante más de dos décadas, Asociación Ponte ha trabajado con familias, adolescentes, adultos y profesionales en contextos educativos y comunitarios, utilizando el teatro y las dinámicas grupales como herramientas del cambio emocional y social. En 2025, tras años de preparación, este trabajo derivó en la Fundación Proponte, que ha logrado formalizarse como entidad con personalidad jurídica propia, un hito que abre nuevas posibilidades de colaboración, financiación y proyección social.
En el centro de la propuesta de Proponte está la Metodología PIBE, un modelo integrativo que combina el teatro, las artes escénicas, técnicas audiovisuales y elementos de la psicoterapia relacional para promover la reflexión, la expresión y la gestión emocional entre los participantes. Su actividad se centra en tres proyectos: Transforma, Actúa y, el más reciente, Comunica, que «buscan crear métodos y herramientas para divulgar y promover la salud mental entre los jóvenes» , explica Marta Reina, una de las coordinadoras del proyecto.
A diferencia de los métodos convencionales de intervención psicológica o educativa, la propuesta PIBE no se limita a la transmisión de contenidos. Se basa en la creación de escenas, ya sean prediseñadas o generadas en el momento, que permitan a los jóvenes representar, desde su cuerpo y creatividad, experiencias, conflictos, emociones y narrativas propias de su etapa de vida. Este enfoque persigue que ellos mismos sean protagonistas activos del proceso de aprendizaje, no solo receptores pasivos.
Destinado principalmente a jóvenes universitarios, uno de los últimos proyectos que ha llevado a cabo la entidad es la realización de creaciones audiovisuales que recogen reflexiones, experiencias y mensajes de los jóvenes en torno a las temáticas abordadas. Se trata de un proyecto que busca visibilizar las voces juveniles y darles un espacio propio en el debate social.
El año pasado, además, la fundación estrenó una serie de cinco cortometrajes que buscan dar voz a la adolescencia sobre diversas problemáticas a las que se enfrentan los jóvenes de hoy, como la ansiedad, el suicidio, la identidad, la pérdida o la traición. Estos proyectos, creados a partir de espacios de expresión seguros, no sólo reflejan vivencias personales, sino que se conciben como herramientas educativas y terapéuticas que pueden ser utilizados en aulas, centros de intervención y contextos comunitarios. Ahora, el programa Comunica de la fundación Proponte, está trabajando con sus usuarios en la realización de un cortometraje basado en la obra griega de Antígona, para abordar temáticas similares sobre salud mental.
Otro de los proyectos que ha llevado a cabo Proponte a través de su programa Actúa es el estreno de Voces en Rebeldía, una propuesta escénica que invita a la juventud a mirarse a sí misma desde textos clásicos reinterpretados. Basándose en obras de Federico García Locar, el espectáculo pone en el centro cuestiones sobre la identidad, los mandatos sociales y las expectativas frustradas que atraviesa la juventud. Además de problemáticas como el suicidio o la construcción de la masculinidad, la pieza explora cómo los jóvenes se sitúan frente a los caminos predeterminados y las opciones que desean para sus vidas, ofreciendo una mirada crítica y poética que interpela no sólo al público, sino también a los propios participantes.
Así, Proponte no solo representa una iniciativa más dentro del campo de la salud mental juvenil, sino una apuesta por dar voz, agencia y protagonismo creativo a quienes suelen estar ausentes en las agendas públicas: los adolescentes y jóvenes. En un mundo cada vez más complejo, donde los jóvenes enfrentan presiones sociales, cambios acelerados y retos emocionales significativos, iniciativas como Proponte ofrecen un camino alternativo: uno en el que el diálogo, la creatividad y la acción colectiva se convierten en herramientas de bienestar y sentido compartido.
