Música para «sumar vida a los días» de quien se enfrenta a una enfermedad avanzada
Moraima y Conchi, que no se conocían hasta ese instante, conectaron desde el primer momento. Moraima, en cama desde hace un año por culpa de la Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA), tenía un deseo: que le cantaran. Y Conchi, cantante en una obra de teatro flamenco, podía cumplirlo. Tan fácil como eso. Así, las coplas, sevillanas y rumbas que salieron con un torrente de voz de la garganta de esta voluntaria dibujaron una sonrisa enorme en su público atento que, a pesar de que su enfermedad degenerativa le tiene inmovilizado gran parte su cuerpo y no le permite hablar, se dejó llevar por el ritmo con el movimiento de su mano izquierda.
Quien las unió fue Cristina Castillo, promotora de «Sevilla Contigo Ciudad Compasiva». Una persona completamente involucrada en esta apuesta de la Fundación New Health para el desarrollo de una ciudad más sensibilizada y preparada para cuidar a las personas que afrontan la enfermedad avanzada y el final de su vida. «Cuando no se pueden añadir días a la vida, hay que añadir vida a los días», es el lema de los cuidados paliativos.
«Nosotros promovemos la actuación de la comunidad para cuidar a las personas que se encuentran en esta situación», indica Isabel Donado, directora de la fundación, «cuidar trasciende en este caso la parte sanitaria que realizan los cuidados paliativos o la ayuda por parte de trabajadores sociales a las familias. La comunidad también contribuye de otra manera al acompañamiento y el cuidado emocional. La posibilidad de hacer felices a las personas con algún deseo que tengan en sus últimos momentos ayuda a todo el cuidado emocional, a vivir los días con mucha intensidad».
Moraima ya vivió otro deseo cumplido el pasado octubre cuando pudo asistir a la inauguración de una exposición con sus obras de arte gracias a la implicación de toda la comunidad, de sanitarios, voluntarios y conocidos. Y la tarde en la que escuchó a Conchi fue intensa, divertida, emocionante y llena de risas. La felicidad de Moraima también fue la de Conchi. «Ahora me voy feliz a mi casa, porque si ella lo está, yo también», expresaba la artista al salir de la habitación tras la actuación. Esta cantante, que hace tres años se dedica más seriamente a su pasión por la música, se sentía agradecida por poder poner su talento al servicio de otros.
La Fundación New Health, después de 3 años de trabajo y tras un año y medio de intervención en el distrito San Pablo-Santa Justa, ha conseguido ofrecer el programa de Sevilla Contigo, Ciudad Compasiva a más de 95 personas –de ellas, 70 en ese distrito– y sus familias. Moraima es una de ellas, pero pueden ser muchas más. En manos de la comunidad está que la felicidad esté presente en cada uno de los días, aunque el final de la vida se acerque.