Los enfermos renales, protegidos en Sevilla del coronavirus por manos solidarias
José Corisco tiene 72 años y está trasplantado de riñón desde hace cuatro. Antes de el azote del coronavirus en el mundo hacía vida normal con su mujer de 71, pero el Estado de Alarma los ha metido en casa, con miedo a salir ni a por el pan, porque a la edad se le suma la enfermedad renal. Pero la semana pasada fueron beneficiarios del «auténtico amor a los demás», como José lo define.
El hermano mayor de La Sed, José Cataluña, les llevó la compra a su domicilio, como uno más de los voluntarios que se han organizado en esta corporación de Nervión para ayudar a personas en diálisis o trasplantadas a través de la asociación Alcer Giralda, así como a personas mayores. Una colaboración muy oportuna ya que la hermandad es patrona de los trasplantados de riñón.
«Nos pusimos en contacto con Alcer por si nos podían ayudar y nos llamó directamente el hermano mayor de la Sed», explica a Sevilla Solidaria Corisco, «vino con su coche al Mercadona que está cerca de mi casa y nos preguntó por teléfono qué necesitábamos». Ataviado con mascarilla y guantes, les dejó la compra enfrente de su puerta. «Estamos muy agradecidos, se trata de un acto valiente», se sincera, «también agradecidos de todos los que salen a la calle, médicos, farmacéuticos, cajeros de supermercados...».
La hermandad, además, se ha puesto en contacto con otras corporaciones de municipios de la provincia para llegar a personas en la misma situación que José, aunque en muchas casos son los mismos vecinos de las personas necesitadas quien se terminan encargando en una espiral de solidaridad en la que todos participan. «Muchos de los enfermos renales sienten miedo», explica Pablo Beca, presidente de Alcer Giralda, «somos población de riesgo pero a quienes me llaman preocupados les digo que piensen en los sanitarios o en quienes tienen la responsabilidad de salir, nosotros al fin y al cabo somos unos privilegiados».
Protección en los centros de diálisis
Pero aún así, hay enfermos renales que no tienen más remedio que acudir a diálisis. Para ayudar a una mayor protección de sanitarios y pacientes, la asociación se está moviéndo para dotar a los centros de diálisis de material adecuado. «Costureras de Pol Núñez, de forma totalmente desinteresada, están creando batas y para el viernes ya contamos con cien», indica Beca a Sevilla Solidaria desde su domicilio, desde donde gestiona toda la cadena de solidaridad ya que también él debe resguardarse. Además, gracias a familiares de enfermos renales y todo aquel que se ha ido sumando, ya han entregado 350 mascarillas, más de 500 gorros, 100 pantallas protectoras y 50 pares de guantes a un centro de diálisis.
Todo aquel que quiera colaborar puede poner en contacto con Pablo Beca a través del correo electrónico pablo.beca@alcergiralda.org. Por otra parte, quien necesite ayuda con la compra de productos básicos o de medicamentos en la farmacia puede escribir a la Hermandad de la Sed a obrasistenciales@hermandaddelased.org.