Los comedores sociales de Sevilla comienzan a recuperar la normalidad sirviendo en sus mesas
Cuando irrumpió el Covid y obligó a cerrarlo todo, los comedores sociales sintieron que no podían abandonar a tantas personas que no se llevaban nada a la boca si no era por lo que recibían en sus mesas cada día. Para continuar han tenido que reinventarse estos dos últimos años y preparar en sus cocinas todo su menú para llevar. Se instauraron las largas colas a la entrada y las fiambreras desechables. Si sus comensales más vulnerables no podían sentarse dentro a tomar sus platos, al menos que pudieran llevarlo a casa o al pequeño rincón de la calle donde pasaran el tiempo a falta de hogar.
Desde los comedores, estaban deseando poder abrir sus puertas y tener tiempo para charlar y relacionarse. Sor Purificación Díaz, directora del comedor social de Triana, asegura que en este centro estaban deseando poder servir un buen puchero con su pringá. Este lunes pudieron hacerlo por fin. «Teníamos fiambreras térmicas muy buenas pero había comidas que no podíamos servir, y a partir de ahora, por ejemplo, podremos dar ensaladas todos los días», cuenta a Sevilla Solidaria. Este comedor gestionado por las Hijas de la Caridad atiende a diario a 180 personas, que suben a cerca de 200 el fin de semana. Comensales que a partir de esta semana podrán relacionarse con más tranquilidad, a pesar de que aún continúan las mascarillas y el gel hidro alcohólico. «Vamos a ser prudentes y ver cómo va, pero lo que nos gustaría es poder abrir toda la mañana, poder estar juntos, que se puedan tomar un café o acceder a los ordenadores», explica Sor Purificación, soñando ya con el próximo paso de apertura.
El comedor de San Juan de Dios lleva un mes abierto
El de Triana no es el único comedor social que ha abierto ya sus puertas para que los beneficiarios se sienten en sus mesas. El comedor social que gestionan los Servicios Sociales de la Orden San Juan de Dios en la calle Misericordia, muy cerca de las Setas de la Encarnación, atiende dentro de sus muros desde hace un mes. Además, en este centro ofrecen también su programa de higiene personal y ropería. Comen aquí diariamente unas 160 personas, además de las familias a las que siguen entregando los lotes de alimentación.
Son estas buenas noticias para la atención de las personas sin recursos, a las que se sumará el 18 de abril el comedor San Juan de Acre que gestiona la delegación de la Orden de Malta en Andalucía. Así lo anunció su delegado Miguel Enrile la pasada semana en la merienda solidaria celebrada en Casa de Salinas. Hasta ahora se entregaban bolsas de comida a las personas que se acercaban a sus instalaciones a través de una ventana. «El cambio favorecerá la interacción con los más necesitados para ayudarles a través de la trabajadora social, además de ofrecerles una comida caliente al día», explican.