Las sevillanos con discapacidad se quedan sin su vuelta a las Unidades de Estancia Diurna por el Covid

Tres entidades sevillanas cuentan a Sevilla Solidaria qué implica para sus usuarios y las familias esta medida

Las Unidades de Estancia Diurna para personas con discapacidad de Sevilla han debido cerrar sus puertas, o directamente no abrirlas cuando ya tenían todo preparado para ello, debido al avance del coronavirus en la ciudad. Lo alertaba la asociación Autismo Sevilla esta semana en un comunicado, ya que en torno a 40 usuarios y sus familias se han visto afectados. La Consejería de Salud realizó una modificación del apartado octavo de la Orden de 19 de junio de 2020 dictaminando el cierre de las Unidades de Estancia Diurna para personas con Discapacidad, en aquellas localidades en las que la tasa de incidencia del Covid-19 acumulado en los últimos 14 días superara los 70 casos por cada 100.000 habitantes.

Se trata de una situación imprevista para estos centros. «En el caso de las personas con autismo, hablamos de una población muy sensible a los cambios que les afectan de una manera muy significativa, cambios que la mayoría de ellos no comprenden y alteran su bienestar», indican desde Autismo Sevilla. Mª Angeles Maisanaba, madre afectada por esta situación declara que «tras meses de confinamiento con las dificultades que ha supuesto para mi hijo, y justo cuando volvemos a la rutina y va a comenzar con el servicio de Unidad de Día, nos comunican de un día para otro el cierre del servicio, sin ningún tipo de justificación por salud que sustente tal decisión. Todo ello nos supone la imposibilidad de ir a trabajar al no contar con apoyos o recursos especializados que puedan atenderlo». Maisanaba alude a la extendida convicción de la necesidad de la «vuelta al cole» de los niños porque «el alumnado lo necesita y hay que mantener los trabajos», pero de cómo «negamos de forma preocupante todos las profundas necesidades que tienen las personas con discapacidad y sus familias».

107 familias afectadas en Niños con Amor

En Niños con Amor acaban de estrenar un nuevo edificio / Foto: Niños con Amor

La misma situación están viviendo en la asociación Niños con Amor, dedicada a dar una respuesta laboral, social y personal a personas con discapacidad intelectual en edad adulta. Todo estaba previsto con el centro de salud para realizar los test serológicos a las 9 de la mañana del pasado lunes y abrir por fin el Centro de Día, con 30 usuarios, y el Centro de Día Ocupacional, con 77. Pero 107 familias se han quedado sin poder llevar a sus hijos al centro. «Algunos tienen trabajo y tienen que arreglarse como pueden para quedarse con sus hijos», explica María Jesús Balbás, directora del centro de día de Niños con Amor. Además, no es solo un trastorno para las familias, también para los propios usuarios. «No tener esa rutina les afecta enormemente», continúa María Jesús, «la parte física de la persona queda limitada, dejará de coger el autobús de línea para venir aquí, perderá sus hábitos de autonomía... se limitará a dar paseos por su casa».

Desde la asociación ya contrarrestaban el hecho de tener el centro cerrado con apoyos domiciliarios y la organización de salidas de pequeños grupos de 5 o 6 usuarios a desayunar o ir de compras. «La mayoría de ellos además están muy concienciados con la mascarillas y siempre la llevan», asegura la directora. El centro estaba preparado para abrir con todo el protocolo por el Covid-19, como es la toma de temperatura a la entrada, el hidrogel, la entrada al centro de forma escalonada o turnos en la comida.

«En casa estamos prisioneros»

La fundación pasará en pocos meses a un nuevo edificio más amplio que aún está en obras / Foto: Psicopediatría

Para Isidoro y su mujer es un auténtico calvario que su hijo Mario, de 32 años, no pueda ir a la Unidad de Estancia Diurna de la Fundación Psicopediatría de Sevilla. Con el cierre de este y el centro de día ocupacional son en torno a 100 familias afectadas. En casa de Mario, con autismo, esquizofrenia y ataques de epilepsia, la situación se agravó el 1 de septiembre cuando su madre tuvo una caída y le afectó a la cadera. «Él es muy dependiente», explica Isidoro, «no va a ningún lado sin su madre, así que no podemos movernos de casa». Los hermanos de Isidoro acuden cuando pueden para que el padre pueda salir a hacer la compra o ellos mismos se la llevan. Pero la difícil circunstancia que arrastran desde el Estado de Alarma ya está haciendo mella en el padre de familia, que está de baja por varias enfermedades, entre ellas un parkinson que se le está agravando.

«En casa estamos prisioneros, no podemos ir a ningún lado, sin embargo en el centro saben tratarlo, allí él está a gusto», explica, «le hicieron dos pruebas y dio negativo, también sus compañeros». Desde Psicopediatría ya estudian la manera de mantenerse en contacto con los usuarios de forma presencial. De momento, mantienen las llamadas y videollamadas que comenzaron a realizar en el confinamiento para mantener un contacto constante con los usuarios.

 

Foto principal: Unidad de Día de la Asociación Autismo Sevilla / Rocío Ruz

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