Las mujeres de Alanís apuestan por emprender

El Ayuntamiento de Alanís, Fundación Savia y Fundación «la Caixa» impulsan el programa «Alanís se mueve»

María Pozo, de22 años tiene pasión por su pueblo, Alanís de la Sierra. Cuando salió de allí hace cuatro años para estudiar Turismo en Sevilla tenía claro que era transitorio. Es más, «mi idea siempre ha sido poder crear mi propia empresa en Alanís porque tenemos muchos recursos que no están explotados». Su entusiasmo es una excepción porque la mayoría de los amigos de su edad buscan las oportunidades en la ciudad. «El que sigue en la localidad es porque puede continuar con un negocio familiar», añade. Y sus amistades de fuera ven su sueño como «algo absurdo y raro, no entienden que quiera quedarme en un pueblo de 1.700 habitantes, hasta que vienen y se lo muestro».

Con el objetivo de paliar la despoblación y apoyar a personas como María que pueden generar riqueza, surgió hace un año «Alanís se mueve». Se trata de un programa impulsado por la Fundación Savia y el Ayuntamiento de Alanís, con la colaboración de la Fundación «la Caixa» dentro de su Programa de Ayudas a Proyectos e Iniciativas Sociales. No solo afronta el grave problema del éxodo rural sino que busca la sostenibilidad y que sean las mujeres las que tiren para delante, un colectivo aún muy olvidado en las pequeñas poblaciones.

Segundo curso del programa durante el desarrollo de una actividad práctica

«Están muy vivos los roles tradicionales donde el hombre es el cabeza de familia para emprender e imaginar», cuenta Antonio Aguilera, director del programa. «Por eso es importante trabajar conceptos como la estima, así como generar redes y darles herramientas y puertas a las que llamar».
Para ello, el programa ha ofrecido este año dos cursos de formación de 60 horas con grupos de trabajo estable, y tres talleres con temas muy concretos y aplicables como el ecoturismo o la cooperación público privada, La última de las actividades es la tutorización de tres proyectos sin iniciar, entre ellos el de María, que acaba de finalizar la mentoría.

«Alanís tiene tres características que la hacen única», cuenta María, «ser zona starlight, la ruta PTT más grande de Europa y estar en un geoparque, por eso quiero ofrecer actividades para que los visitantes lo disfruten , la gente viene al pueblo pero no tiene una motivación para quedarse más tiempo». Antonio Aguilera ha sido precisamente el tutor en el proyecto de turismo activo de María: «los tres proyectos pertenecen a sectores emergentes que pueden generar empleo de forma sostenible y acorde a las características de la comarca». Así Inmaculada quiere poner en marcha una planta de biomasa y Toñi un empresa de turismo orientada a vivir experiencias en la naturaleza.

María Pozo y Antonio Aguilera

«Siempre he tenido muchas ganas de emprender pero no me veía capaz», confiesa Toñi Morilla. Esta alanisense de 48 años regresó a Alanís cuando se casó. Luego, circunstancias de la vida, se separó y tuvo una hija. Enfrentarse sola a la maternidad también lo dificultó todo y no fue fácil encontrar trabajo. Con el carácter intermitente de su trabajo como auxiliar de ayuda a domicilio, vio en los cursos de «Alanís se mueve» una oportunidad. «Y realmente fue interesante, trataron temas de emprendimiento, contabilidad o marketing; lo mejor de todo es que nos unimos un grupo de mujeres y surgió un proyecto», explica.

El proyecto de Toñi, María Dolores, Cristina y María del Rosario fue seleccionado para tutorizarse, con la mentoría de Juan Manuel Gil. «Después de ponerle ilusión y muchas ganas ahora lo vemos posible, lo vemos real, e intuyo que puede ponerse en marcha cerca del verano», añade Toñi. «Activalanís» contará con espectáculos en enclaves únicos, rutas de senderismo y vivencias destinas a hacer olvidar el estrés y la rutina. «Quiero que mi hija, ahora con once años, siga creciendo aquí, a ella le gustaría», cuenta Toñi, «es nuestra responsabilidad ayudar a activar la economía de la localidad para que así a los jóvenes les apetezca quedarse».

Foto del comienzo del proceso de mentorización de proyectos empresariales, con los mentores y la mentorizadas

La alcaldesa de la localidad, Eva Ruíz, tiene claro las ventajas que supone vivir en Alanís, a donde llegó hace veinte años. «La sororidad rural es impresionante, los niños están jugando en la plaza y todas las familias están pendientes, de hecho, el índice de robos es bastante más bajo», cuenta. La única alcaldesa de la comarca quería hacer ver a las mujeres todo su potencial y este programa le ha dado la oportunidad. «Mujeres visibles, mujeres invencibles», remarca. «Siempre hemos traído al pueblo formación para emprender, pero este programa habla el idioma de la gente que está aquí, se adapta a sus necesidades», cuenta. De hecho, apuesta por una nueva edición que incluya a mujeres y hombres.

La Fundación Savia trabaja desde hace siete años en la defensa y puesta en valor del medio rural, gracias al compromiso de 45 patronos a los que no solo les une el apoyo a la gente del campo sino hacerlo mediante conceptos como la lucha contra el cambio climático, la sostenibilidad o o la defensa de la identidad. «La gente de los pueblos son un colectivo vulnerable», explica Antonio Aguilera, «no es cuestión de edad ni formación, sino que simplemente por estar alejados deben hacer un sobreesfuerzo».

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