La Sevilla más solidaria celebra ya la Navidad con zambombas benéficas
Cuando las calles de Sevilla se iluminan con los motivos navideños y los belenistas tienen listos los puestos con sus mejores figuras, los sevillanos comienzan a reunirse en zambombas donde los villancicos y el flamenco se unen. Y en ocasiones, estas reuniones de fiesta y convivencia suponen un momento perfecto para sacar el corazón solidario y recaudar fondos para las personas que más lo necesitan. Entidades sociales ya han aprovechado este fin de semana para celebrar sus zambombas navideñas. Entre ellas, dos clásicos en la ciudad: las fundaciones Proyecto Hombre y Pequeño Deseo.
El viernes 30 de noviembre Proyecto Hombre abrió las puertas de su sede en Triana para celebrar por noveno año su zambomba a beneficio de los proyectos que desarrolla para ayudar a personas con problemas de adicciones. La pasada edición la fundación tuvo al grupo Siempre Así como padrinos. En esta ocasión, Calle Botica ha apadrinado el evento con su música y estuvieron acompañados durante el día por Atrevid@s y el Coro de la Hermandad de los Panaderos. Pero los asistentes no solo disfrutaron de música. Gracias a los voluntarios y las empresas colaboradoras, la zambomba también contó con una larga barra para tapas y copas, su Rincón del Café, puestos de artesanía y la esperada tómbola con numerosos e importantes regalos.

No faltó tampoco a su cita anual la fundación Pequeño Deseo, que celebró el sábado 1 de diciembre la décimo primera edición de su zambomba en el Hotel Gran Meliá Colón, que acoge por segundo año el evento. Los asistentes brindaron por la Navidad mientras escuchaban al coro Sabor de Navidad y el grupo de flamenco Serendipia. La animada música y una merienda navideña sirvieron para que la fundación pueda seguir cumpliendo deseos de los niños con enfermedades crónicas o de mal pronóstico. Hace más de 15 años que Pequeño Deseo trabaja para apoyar a los más pequeños anímicamente y hacerles más llevadera su enfermedad, ya que está demostrado científicamente que el cumplimiento de un deseo genera en el niños emociones positivas que tienen un efecto enorme en su bienestar y mejoría física.