«Mi Ángel Nazareth», la marcha que emocionó a Fibes
Todo el público de Fibes se emocionó este domingo con los sones de la marcha «Mi Ángel Nazareth» interpretada por la Agrupación Musical de Nuestra Señora de la Encarnación de La Hermandad de San Benito. Su compositor José Manuel Sánchez Molero, quien dirigió a los músicos, fue el primero en echarse en llorar al acabar la música, porque «cada nota es una lágrima y cada lágrima un recuerdo», recuerdos de su hija María de Nazareth, fallecida hace cinco meses debido a un cáncer cuando aún no había cumplido los cuatro años.
Una ovación arropó a José Manuel, que estrenaba la marcha el domingo en el concierto organizado por Unidos Sevilla para recaudar fondos para la Asociación de Padres de Niños con Cáncer de Andalucía (Andex) y con la presencia de un total de 21 bandas y agrupaciones de música de Semana Santa.

La marcha es un homenaje a María de Nazareh, «a mi amigo Ángel Rodríguez Romero y al momento en el que ella y el Señor de la Sagrada Presentación de la Hermandad de San Benito cruzaron sus miradas por primera vez», indica José Manuel. Este jienense y Ángel Rodríguez, componente de la agrupación musical, se conocieron a través de su pasión por la música cuando la familia de la pequeña supo que debía acudir al Hospital Virgen del Rocío de Sevilla a tratarse. Ángel supo de lo que ocurría y, aunque no se habían visto nunca, «le dije que podía pedirme lo que necesitara, que tenía mi casa, mi coche o lo que fuera». Surgió entonces una amistad que Ángel compara con la de un hermano.
Ángel recuerda a la pequeña con una sonrisa: «Una niña muy especial, que se hacía de notar, por su carácter, por su fuerza, por su simpatía. No llegó a cumplir 4 años y ya hablaba como los adultos». La marcha, compuesta durante la enfermedad, trata de los momentos en los que la hija del autor estaba luchando con ese cáncer. En la obra José Manuel deja reflejada una etapa muy dura con dos operaciones y sesiones tanto de quimioterapia como de radioterapia. «Todo está ahí, se puede ver en la partitura», explica Ángel, «como los siete campanazos que son siete horas de su operación». También las noches en los que estos dos amigos se llamaban, «porque yo a veces era el enlace entre él, que tenía que trabajar en Jaén, y la familia que debía seguir aquí». En la marcha también están recogidas todas esas conversaciones para hablar con sinceridad e intentar subir el ánimo.

«Donde cada nota es una lágrima y cada lágrima un recuerdo», confiesa su compositor, quien desea que esta marcha sirva no sólo para tener presente a su hija, sino «a todos los niños que pasan por esta maldita enfermedad y ya no están junto a nosotros. Va por ellos». Su obra sonará en cada uno de los conciertos de la Agrupación Musical de la Encarnación, detrás de las hermandades que acompañarán esta Semana Santa, y, tal como desea José Manuel, sonará en el Cielo.
La música cofrade unida contra el cáncer
El momento para el estreno de la marcha «Mi Ángel Nazareth» no es al azar. Los beneficios obtenidos en este concierto promovido por la Banda de las Tres Caídas de Triana estarán destinados a Andex y, en concreto, a la creación de una Unidad de Onco-Hematología para Adolescentes en el Hospital Virgen del Rocío. Es la primera vez que se unen prácticamente todas las formaciones que acompañan a los pasos de misterio de la Semana Santa de Sevilla y lo han hecho por este fin solidario.