La mano tendida de la Orden de Malta en Sevilla para ayudar a salir de la calle
La Fundación Hospitalaria Orden de Malta es conocida en Sevilla por su comedor social San Juan de Acre de la calle Mendigorría, donde ofrecen de lunes a viernes cerca de 230 comidas diarias. Pero su labor va mucho más allá de mitigar el hambre. Sus más de 340 voluntarios se afanan por ofrecer una atención integral destinada sacar de la exclusión social a personas sin hogar y familias sin recursos, así como ofrecer acompañamiento a personas con discapacidad. Y no sólo en Sevilla, sino también en Jerez y Córdoba. Para dar a conocer todos los proyectos que llevarán a cabo durante este 2020 la fundación organizó la mañana de este martes un encuentro en su comedor con colaboradores y voluntarios.
«Es increíble la respuesta que recibimos de la sociedad andaluza, un apoyo que nos empuja a seguir», comenzó Miguel Enrile, delegado en Andalucía de la Fundación Hospitalaria Orden de Malta. Junto a él estuvieron María del Carmen Cardosa, viceconsejera de Igualdad, Políticas Sociales y Conciliación de La Junta de Andalucía; Juan Manuel Flores , teniente de acalde delegado del Área de Bienestar Social, Empleo y Planes Integrales de Transformación Social del Ayuntamiento de Sevilla; María Jesús Catalá, directora territorial de CaixaBank en Andalucía Occidental; y Ricardo Sánchez, delegado del Gobierno de la Junta en Sevilla.
El crecimiento del trabajo de la Orden en Sevilla es imparable. A falta de concretar detalles, esta institución ya está preparando un dispensario médico en un nuevo local cercano, en la calle Torneo 23. El objetivo será atender dolencias entre personas a las que, debido al rechazo social, les cuesta acercarse a este recurso, sobre todo con salud bucodental, fisioterapia y podología. En este local se impartirán también cursos de formación para personas en exclusión. «Y gracias a una generosa donación particular estamos estudiando la manera de incorporar ducha, lavadora y secadora», avanzó Miguel Enrile.
Una de las novedades más recientes es la asesoría jurídica con la que cuentan desde el pasado octubre, dirigido a personas vulnerables e integrado por abogados en ejercicio que ofrecen soluciones reales. «Hemos incluido hace poco una traductora de árabe que facilita mucho la labor», incluye el delegado. Y estas pasadas navidades, por primera vez, los voluntarios buscaron juguetes para entregar a los niños de las 30 familias que atienden en la despensa solidaria del comedor y a los que durante el año entregan productos de alimentación, higiene y limpieza.
Desayunos Solidarios
Uno de los proyectos que mayor crecimiento ha tenido desde su puesta en marcha en 2016 son los «Desayunos solidarios», que se extendió a Jerez y desde el pasado 1 de febrero también funciona en Córdoba. Uno de los pioneros en organizar esta actividad es Pablo Linares, voluntario de la Orden desde hace cinco y encargado estas últimas semanas de llevarlo a la provincia vecina. Pablo expuso en la presentación de este martes a los presentes todo lo que hay detrás de este proyecto que se desarrolla todas los sábados y dos domingos al mes. Acercarse con un café «es una manera de establecer un vínculo con personas sin hogar para tener información de primera mano de ellas y poder derivarles a un recurso social que las pueda ayudar», explica Pablo.
Y en este sentido la labor de acompañamiento es crucial. Además, de informar sobre los recursos que tienen a mano los voluntarios hacen una labor de seguimiento que pueden alargarse años, porque salir de una situación de calle es además de complicado, un proceso lento. «Su principal problema es la pérdida de confianza y autoestima, los acompañamos a recursos donde solos se sientan rechazados solo por la ropa que llevan o cómo se expresan», indica Pablo. Y es que los voluntarios se encuentran a menudo con muy duros testimonios, como un hombre que había sido quemado, e historias que evidencian que el sinhogarimo puede llegar a cualquiera. «Un empleado de de una importante empresa dejó el trabajo para cuidar a su madre con Alzhéimer y cuando ésta murió se quedó en situación de calle», recuerda.

A estos proyectos relacionados con la lucha contra la pobreza se le suman las relacionadas con la discapacidad, como los campamentos de veranos financiados por la Caixa en Torrox, la peregrinación a Lourdes acompañando a enfermos de la Cruz Blanca de Córdoba o el programa de ocio y tiempo libre para personas discapacidad que se desarrolla a lo largo del año.
Compromiso público y privado
«No era consciente de la magnitud de todo lo que hacéis», confesó María Jesús Catalá, una sensanción que acompañó a todos los representantes institucionales. La directora territorial de Caixabank, voluntaria lunes alternos en el propio comedor, destacó el trabajo en éste y el cariño con el que se trata a los comensales. También quiso hacer referencia a la ayuda de «Comedores con Alma» que la Caixa lanza desde hace 6 años y del que se beneficia el comedor San Juan de Acre y otros como él. Así como nombró a los 900 voluntarios de la Caixa «que para mi son motivo de orgullo».
«Sevilla necesita más personas como el voluntario Pablo, estamos en una ciudad piadosa donde ya muchos se levantan cada día con ánimo de ayudar al prójimo», aportó Ricardo Sánchez. La viceconsejera de Igualdad recordó la Estrategia Andaluza de Sinhogarismo que acaba de anunciar la Junta de Andalucía, un grupo de trabajo para esta problemática con la participación de entidades locales y ONG así como de la Consejería de Fomento. Tanto María del Carmen Cardosa como Juan Manuel Flores hicieron referencia a la Agenda 2030. «Cada vez son más importantes los esfuerzos conjuntos, con un trabajo en red, para dar una respuesta eficaz y con buenos resultados», indicó el teniente alcalde.