La Fundación ”la Caixa” impulsa 11 proyectos para la lucha contra la pobreza infantil y la exclusión social en Sevilla
La Fundación ”la Caixa” ha asignado un importe de 253.410 euros a 11 proyectos para la lucha contra la pobreza infantil y la exclusión social en Sevilla. En total, en todo el territorio español, se destinarán 2,6 millones de euros a 99 proyectos para la lucha contra la pobreza infantil y la exclusión social, que beneficiarán en conjunto a más de 20.500 personas en todo el territorio español, y que cuentan con 540 profesionales y 3.162 voluntarios involucrados.
La convocatoria «Lucha contra la pobreza infantil y la exclusión social», la segunda resuelta del Programa de Ayudas a Proyectos de Iniciativas Sociales 2021, tiene como finalidad contribuir a romper el círculo de la pobreza infantil e impulsar proyectos que faciliten el desarrollo integral y el proceso de inclusión social de las personas en situación de vulnerabilidad, potenciando sus capacidades y favoreciendo la igualdad de oportunidades.
En este sentido, se han escogido, principalmente, proyectos enfocados en acciones de soporte socioeducacional formal, no formal y de competencias personales y familiares (un 42,4% del total de las iniciativas seleccionadas); así como de atención psicológica, emocional y de empoderamiento personal junto con atención social básica (31,3% de los proyectos).
Los criterios de valoración y selección de proyectos han girado en torno a la capacidad de la entidad, viabilidad y planificación del proyecto, además de la alineación del proyecto, sus objetivos y acciones con las líneas prioritarias de la convocatoria además del impacto esperado en las personas destinatarias.
Los proyectos seleccionados en Sevilla están desarrollados por Fundación Balia por la Infancia, Asociación Ciudadana de Ayuda al Toxicómano (ACAT), Fundación Marcelino Champagnat en Sanlúcar La Mayor, Asociación Manos Abiertas con Norte, Fundación Alalá, Centro Español de Solidaridad de Sevilla, Asociación Rompe Tus Cadenas, Asociación de Prevención y Ayuda al Toxicómano DESAL, Federación Provincial Drogodependencias Liberación, Asociación Andaluza de Centros Católicos de Ayuda al Menor y Asociación Aliento.
Desarrollo social y educativo de la infancia y la adolescencia
La finalidad de este ámbito, dentro del que se han seleccionado en total 51 proyectos, es promover iniciativas que contribuyan a romper el círculo de la pobreza, empoderando a la infancia y a la adolescencia; potenciando a la familia como eje de la acción socioeducativa; y enfatizando, en esta ocasión, en los problemas derivados de la crisis económica y social sin precedentes de la pandemia del Covid-19.
Las líneas prioritarias de actuación de las iniciativas escogidas han sido la atención social básica (acceso a bienes y servicios como la alimentación, la higiene o las becas comedor); las acciones de apoyo socioeducativo formal (refuerzo escolar, acompañamiento familiar, parentalidad positiva, etc.); acciones de apoyo socioeducativo no formal (ocio y tiempo libre o proyectos de transición a la vida adulta); y atención psicoterapéutica y emocional.
Inclusión social de personas en riesgo de pobreza y exclusión
Enmarcados en este ámbito, se encuentran 48 proyectos cuya finalidad es facilitar el desarrollo integral y los procesos de inclusión social de las personas en situación de vulnerabilidad, potenciando sus capacidades y favoreciendo la igualdad de oportunidades.
Este 2021 también se ha prestado especial atención a la situación de crisis actual a causa de la pandemia del Covid-19, que ha provocado un aumento de las desigualdades sociales, con una mayor incidencia en el colectivo de personas más desfavorecidas y vulnerables, aunque también se ha extendido a más sectores de la población.
Así, las líneas prioritarias han girando en torno a la atención social básica (acceso a bienes y servicios básicos); la atención psicosocial y de empoderamiento personal desde una perspectiva inclusiva en el ámbito familiar y comunitario, incidiendo en acciones que favorezcan la reducción de la feminización de la pobreza; el acompañamiento a las personas sin techo y/o sin hogar en su proceso de inicio de la inclusión social; y la protección frente a las situaciones de violencia de género o de inicio/incremento de conductas adictivas.