La Asociación Marco Luna colabora con la Nueva Unidad de Terapia Celular del Virgen del Rocío

La recaudación de su último evento Enmascarados se ha destinado a una línea de investigación que permitirá un tratamiento de terapia celular y génica personalizado para los pacientes con cáncer de la sangre

El evento Enmascarados del que disfrutó Sevilla por las calles del centro el pasado septiembre gracias a la Asociación Marco Luna ya ha conseguido su objetivo. La recaudación de 16.300,85 euros ha permitido apoyar una línea de investigación y tratamiento del cáncer en el Hospital Virgen del Rocío. A raíz de la investigación, la Unidad de Hematología del hospital acaba de habilitar una nueva Unidad de Terapia Celular para que los pacientes con cáncer de la sangre reciban un tratamiento de terapia celular y génica personalizado que solo se ofrece en otros dos hospitales españoles.

Para ello, el hospital ha incorporado un equipo de vanguardia, llamado Prodigy, y ha formado al personal que integra este servicio en el desarrollo tecnológico que se precisa para que los pacientes se beneficien de estos nuevos tratamientos, que logran un 80% de remisiones completas en la leucemia linfoblástica aguda según algunos ensayos clínicos.

En los últimos años se ha desarrollado un novedoso tratamiento de terapia celular y génica frente a enfermedades de la sangre (leucemias, linfomas, etc..). El nuevo tratamiento consiste en obtener de la sangre del paciente millones de glóbulos blancos llamados linfocitos T (los soldados del sistema inmunitario) y reprogramarlos para que expresen en su superficie receptores especiales llamados CAR (receptores de antígenos quiméricos) que les permiten reconocer y destruir específicamente células leucémicas.

Terapia revolucionaria

Para el doctor Pérez Simón, «los T-CAR son una terapia muy revolucionaria porque lo que hace es manipular las células del paciente genéticamente y enseñarlas a reconocer y destruir específicamente células tumorales. En la actualidad son capaces de reconocer células de leucemia y células de linfomas y tienen una gran eficacia en pacientes con algunos tipos de leucemia y de linfomas».

Sobre la colaboración de la asocación Marco Luna, el doctor Pérez Simón afirma que «en algunos otros lugares con más tradición, especialmente en los países anglosajones, gran parte de la investigación se financia casi en exclusiva con este tipo de iniciativas privadas. Es esencial y creo que como sociedad deberíamos habituarnos a que esto sea una realidad y hemos tenido la suerte en nuestro entorno de que Eva Luna ante la adversidad dio un paso al frente para que mucha gente se pueda beneficiar de esto. Lo de menos, aunque también es importante, es la cuantía, pero el impacto mediático que está teniendo es muy revelante, y que la gente conozca que esto existe y que estamos trabajando en ello».

Para Eva Luna, presidenta de la asocación Marco Luna, este acto «supone dos cosas grandes: he visto un sueño hecho realidad porque nunca me imaginé que iba a ver esta máquina aquí en Sevilla. Poco es mucho y todo el sacrificio y trabajo que supuso Enmascarado 2018 hace que las cosas se vean al final. Sobre todo agradecer a todos los que confiaron en Enmascarado, para quienes esta nueva unidad supone todo un premio y espero que sigan confiando en nuestra asociación para la próxima edición de Enmascarado 2019», añade.

Colaboración público/privada

La implementación de estas terapias en el Sistema Nacional de Salud supone todo un reto dado que la infusión de estas células requiere de equipos multidisciplinares con experiencia, por ejemplo, en trasplante hematopoyético, e incluyen hematólogos, intensivistas, neurólogos e inmunólogos, entre otros. Por otra parte, el desarrollo de esta terapia abre un nuevo escenario de colaboración público / privada, ya que en se dispondrá de T-CAR comercializados por algunas empresas farmacéuticas y de T-CAR desarrollados en centros académicos.

De hecho, los T-CAR ‘comerciales’ tuvieron su desarrollo inicial también en hospitales y en centros académicos. Esta colaboración planea un escenario de sinergia en el que los ámbitos público y privado aúnen esfuerzos para continuar con el desarrollo y mejora de esta tecnología.

Para generar T-CAR se necesita un desarrollo tecnológico altamente complejo que incluye equipos como el Prodigy, el cual ya se encuentra en las instalaciones de la nueva Unidad de Terapia Celular del Hospital Virgen del Rocío (HUVR). Todo el procedimiento se desarrolla en laboratorios acreditados del campus HUVR, incluyendo no sólo instalaciones del propio hospital sino del centro regional de hemodonación y de la Iniciativa Andaluza de Terapias Avanzadas (IATA) y del Instituto de Biomedicina de Sevilla (IBIS), lo que refleja la complejidad del proceso y la necesidad de trabajo inter institucional y trans-disciplinar, que debe incluir personal altamente cualificado, incluyendo personal investigador y personal médico.

El IBIS – Hospital Universitario Virgen del Rocío lleva varios años trabajando en esta área con la finalidad de ampliar el uso de la terapia T-CAR en otros tipos de leucemias y cáncer en general, incluso en la mejora de las técnicas para la elaboración de los TCARs. Además, se está investigando actualmente su uso en la profilaxis y tratamiento de la enfermedad injerto contra receptor, una de las complicaciones más graves tras el trasplante hematopoyético.

La responsable de producción de la nueva unidad de Terapia Celular del Hospital Universitario Virgen del Rocío, Estefanía García Guerrero (investigador posdoctoral del IBIS), está llevando a cabo las validaciones que se requieren para el uso en la clínica de los T-CAR producidos en el HUVR, más específicamente en el servicio de Hematología liderado por el doctor José Antonio Pérez Simón, director de la Unidad de Gestión Clínica de Hematología en el hospital sevillano. Cada año, los profesionales atienden aproximadamente 55 pacientes con leucemia aguda de nuevo diagnóstico, más de 120 pacientes con linfoma y alrededor de 40 pacientes con mieloma múltiple; por lo que esta novedosa tecnología supone una auténtica revolución.

La implementación de todo este complejo proceso ha sido posible gracias al apoyo decidido de la dirección del propio hospital y del IBIS, donde se trabaja en una nueva sala P3 que permitirá la producción de vectores génicos necesarios para la producción de T-CAR, colocando a Andalucía en la vanguardia de esta revolucionaria terapia.

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