Incorpora: Una oportunidad para recomenzar

Tras las cifras del programa Incorpora hay historias como la de Vicente, que hoy vuelve a tener estabilidad laboral gracias a la Fundación Don Bosco

Durante un tiempo, Vicente Luis Delgado Pérez sintió que su vida avanzaba sin dirección clara. A sus 59 años, en situación de desempleo y atravesando un momento de gran vulnerabilidad personal, reconoce que cuando llegó al programa Incorpora estaba «un poco perdido». Derivado por Fundación Samu, era beneficiario de un servicio de vivienda y apoyo integral. Necesitaba algo más que trabajo: necesitaba estabilidad, confianza y volver a creer en sí mismo.

Hoy habla con serenidad y convicción. «Gracias al programa pude cuestionarme cuáles eran mis retos, mis objetivos, mis metas y aspiraciones. Me ha dado mucha seguridad en mí mismo», explica. Para él, el empleo no es solo una nómina: es una responsabilidad y una garantía de futuro. «Si el trabajo no se realiza de un modo correcto y de un modo estable es que te pone en juego tu futuro y tu integridad», afirma, consciente del valor que tiene mantener una oportunidad cuando se ha estado al borde de perderlo todo.

Su proceso comenzó en la Fundación Don Bosco de Sevilla, entidad integrada en el programa Incorpora de Fundación ”la Caixa”. Allí inició un itinerario personalizado junto a su tutora, Lola López Avilés. Decidió reorientar su objetivo profesional y formarse como Auxiliar de Mantenimiento y Servicios en comunidades de propietarios.

Durante la formación destacó por su compromiso y actitud. Y ese fue un elemento clave. “Es muy importante la actitud de los usuarios, su tenacidad y mantenerse. Al final también son el reflejo de la fundación», subraya López Avilés. En Don Bosco lo tienen claro: «Siempre ponemos a la persona en el centro».

Tras completar su formación, Vicente consiguió cubrir una vacante y hoy trabaja con turno estable en el mantenimiento de edificios. Además, ha logrado acceder a una vivienda de alquiler y dispone de vehículo propio. Su vida, en sus propias palabras, «ha cambiado totalmente».

Para su tutora, el éxito no es casual. «Hay que conocer muy bien el perfil de cada uno, no tanto de la empresa como de los usuarios, para ver dónde casa». Ese ajuste fino entre capacidades, expectativas y necesidades empresariales es una de las claves del modelo Incorpora. «Ha sido una experiencia muy gratificante», resume Vicente.

 

Un itinerario personalizado

El modelo Incorpora se basa precisamente en ese acompañamiento cercano y especializado. Desde 2006, la Fundación ”la Caixa” impulsa esta iniciativa en colaboración con el tejido empresarial. En la actualidad, cuenta con una red de más de 400 entidades sociales y más de 1.000 técnicos de orientación y prospección laboral en toda España. Estos profesionales diseñan itinerarios personalizados adaptados a las circunstancias y capacidades de cada persona, reforzando tanto sus competencias profesionales como su motivación y autonomía.

Más de mil oportunidades en Sevilla

El balance de 2025 vuelve a poner de relieve el alcance del programa en el territorio sevillano. Las 1.033 contrataciones registradas han sido posibles gracias a la implicación de 369 empresas de la provincia que apuestan por un modelo de contratación más inclusivo.

En el conjunto de Andalucía, el programa ha impulsado 5.927 inserciones laborales en 2.467 empresas. A nivel nacional, se han superado las 39.000 inserciones durante el último año. En un contexto en el que, pese a los altos niveles de ocupación en España, el acceso al empleo sigue siendo desigual, programas como Incorpora tratan de reducir las brechas que afectan a miles de personas. Factores como la falta de formación, la edad, el origen, la discapacidad o los problemas de salud física o mental continúan limitando las oportunidades de acceso al mercado laboral.

Más allá del empleo

La historia de Vicente demuestra que una oportunidad laboral no solo supone un contrato, sino también un punto de inflexión vital. El acceso a un empleo estable ha repercutido en su autonomía personal y en su estabilidad residencial. Detrás de cada cifra del programa Incorpora hay procesos individuales de acompañamiento, esfuerzo y colaboración entre entidades sociales y empresas. Y, sobre todo, personas que recuperan la confianza en sí mismas.

«Estaba un poco perdido cuando llegué», recuerda Vicente. Hoy, su testimonio forma parte de los más de mil nuevos comienzos que en 2025 han sido posibles en Sevilla gracias a una red que conecta compromiso social y tejido empresarial para transformar oportunidades en realidades.

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