Familias que cambian vidas para ‘Crecer con Futuro’
Los niños y adolescentes que viven en centros de protección tienen garantizada su seguridad y atención, pero existen necesidades emocionales que difícilmente pueden cubrirse dentro de un recurso residencial. Para responder a esa realidad, Crecer con Futuro desarrolla el programa de Familias Colaboradoras, una iniciativa que permite a menores tutelados compartir fines de semana y periodos vacacionales con familias voluntarias que les ofrecen un entorno afectivo estable y seguro.
Este proyecto, que ha recibido el impulso de Fundación ”la Caixa” a través de las Convocatorias de Proyectos Sociales, está dirigido a menores que residen en centros de protección de la provincia de Sevilla, el programa busca complementar el acogimiento residencial mediante la creación de vínculos afectivos positivos y duraderos que favorezcan el desarrollo integral de estos niños, niñas y adolescentes. «El programa de familias colaboradoras está pensado para niños, niñas y adolescentes que viven en centros de protección. Es un recurso que complementa el acogimiento residencial y pretende cubrir necesidades afectivas y emocionales que, por la propia idiosincrasia de los centros, a veces es difícil atender plenamente», explica.
Gema Carrasco, coordinadora del programa de Familias Colaboradoras en Crecer con Futuro. Las familias participantes comparten con los menores fines de semana y vacaciones, ofreciéndoles una convivencia distinta y la oportunidad de construir relaciones sanas y estables con personas adultas de referencia. «Les aporta un contexto familiar diferente, unas dinámicas familiares distintas y, sobre todo, vínculos sanos, estables y duraderos con figuras adultas», señala Carrasco. «Además, les hace sentirse elegidos, especiales, únicos e importantes. Los niños en muchas ocasiones, llegan a pensar que son culpables de la situación que viven, cuando en realidad han sido víctimas de circunstancias que nunca eligieron. A través de la colaboración familiar se les ofrece una compensación afectiva que les ayuda en ese proceso de reparación.»
Crecer con Futuro desarrolla este programa desde hace casi quince años y acompaña a las familias durante todas las fases del proceso para garantizar que la colaboración sea beneficiosa tanto para los menores como para las personas que participan. El primer paso consiste en asistir a uno de los cafés informativos que la entidad organiza periódicamente para dar a conocer el programa y resolver dudas. Posteriormente se realiza una entrevista familiar, ya que el compromiso debe ser compartido por toda la unidad familiar. «La motivación y el compromiso tienen que estar al mismo nivel por parte de todos los miembros de la familia», subraya la coordinadora.
Después, las personas adultas de la familia realizan una formación obligatoria antes de presentar oficialmente su ofrecimiento. A continuación, un equipo psicosocial formado por profesionales de la psicología y el trabajo social lleva a cabo la valoración mediante entrevistas y una visita domiciliaria. Si el informe es favorable, comienza un proceso gradual de acercamiento entre la familia y el menor hasta que ambos están preparados para compartir los primeros fines de semana. Durante todo ese recorrido, la entidad mantiene un seguimiento continuo. «Acompañamos a las familias desde el primer momento y durante toda la colaboración. Ofrecemos apoyo grupal mediante formaciones, grupos de apoyo y convivencias, además de un acompañamiento personalizado para detectar cualquier dificultad y poder intervenir si fuera necesario», concluye Carrasco.
Cónoce más sobre las Familias Colaboradoras:
familias@crecerconfuturo.org
640017448
