El viaje a Tanzania para salvar vidas de dos equipos de especialistas del Virgen del Rocío

Dos grupos de profesionales sanitarios del Virgen del Rocío han sustituido la modernidad de sus quirófanos por los escasos medios de dos hospitales del norte de Tanzania

Durante diez días de este pasado febrero, quince profesionales sanitarios del Hospital Universitario Virgen del Rocío han sustituido la modernidad de sus quirófanos y el amparo de una sociedad con múltiples recursos, por los escasos medios de dos hospitales del norte de Tanzania. Un viaje para salvar vidas. Las operaciones que allí han realizado significan todo para quienes han sido intervenidos y sus familias ya que, aunque en la mayoría de los casos son patologías que en Sevilla se solucionan con prontitud con una cirugía sin complicaciones, en esas poblaciones empobrecidas pueden suponer la muerte.

Aunque han coincidido en el tiempo y en el norte del país, se ha tratado de dos grupos de especialistas al amparo de dos ONG diferentes. Por un lado, un equipo de ocho profesionales ha viajado hasta el Hospital de Korogwe de Tanzania junto a la Fundación Cirujanos en Acción, para intervenir a personas locales con problemas de salud, principalmente con hernias y patología de tiroides. «Me emocionó especialmente una embarazada de tres meses que no podía ni dormir ya que el tiroides le comprimía la tráquea y sufría, además, de taquicardia», recuerda el doctor Abdul Razak, uno de los más respetados cirujanos endocrinos de Andalucía, «fue una experiencia impactante y única porque al día siguiente ya se encontraba bien y  una gran satisfacción porque en este caso salvamos dos vidas a la vez».

El trabajo de estos especialistas sevillanos supone un hito puesto que son los únicos que operan bocio en zonas endémicas a pacientes con compromiso respiratorio o de deglución dentro de un proyecto de cooperación. «Los cirujanos no se atrevían por las posibles complicaciones, pero los resultados han sido fantásticos ya que también teníamos la experiencia del año pasado», aclara el doctor Razak. Y es que en 2018 se desplazó el mismo equipo a Benin, al noroeste de África.

De izquierda a derecha, Eduardo Perea, un médico y una enfermera local, Manuel Bustos y Abdul Razak

Esta primera expedición del pasado año surge de la iniciativa del que entonces era residente, el cirujano adjunto de primer año Eduardo Perea del Pozo, quien ya había trabajado con la ONG junto a voluntarios de otros países. «En África a lo que podemos aspirar es a operar cirugía mayor ambulatoria, porque el día que te vas se queda solo el paciente sin ningún médico que le revise las heridas» explica. Así, han resuelto hernias inguinales, umbilicales, epigástricas, lipomas o fibroadenomas gigantes, bocios, tumores y otras enfermedades varias.

En total, han pasado consulta a más de un centenar de pacientes, durante diez jornadas que se extendieron a lo largo de todo el día y han intervenido finalmente a 71 personas. «Hemos llegado a realizar 15 cirugías en un mismo día, colocamos un biombo y así usábamos el mismo quirófano cuatro cirujanos con dos pacientes», explica Perea. Este cirujano recuerda con satisfacción los casos resueltos más complejos, como el de «una chica de 12 años con un bulto en la espalda del tamaño de un melón, ahora seguimos en contacto con los médicos de allí y nos cuentan la evolución».

De izquierda a derecha, Guiomar Fernández, Inmaculada Benítez, María del Mar Martínez, la hermana Avelina, Inés Sánchez y Ana Senent

En concreto, el equipo ha estado formado por los cirujanos Eduardo Perea del Pozo, Manuel Bustos Jiménez, Abdul Razak Munchef; la residente de quinto año de Cirugía General Ana Senent Boza; las anestesiólogas Inmaculada Benítez Linero y Guiomar Fernández Castellano; y las enfermeras de quirófano María del Mar Martínez Gómez e Inés Sánchez Rey.

Ginecología en Mangola

Por otro lado, un grupo de de profesionales de las Unidades de Ginecología y Patología Mamaria y Anestesiología se han desplazado también al norte de Tanzania para colaborar con la Asociación para la Cooperación y el Desarrollo (ADECO-Andalucía), en un programa de Ginecología en apoyo de la tribu Hazda. Allí han efectuado más de 1,000 exploraciones en consultas y un centenar de intervenciones con el apoyo del personal sanitario que trabaja en la zona.

«Te encuentras a mujeres con señales de cicatrices en el cuerpo que le han hecho brujos o curanderos para prevenir o sanar enfermedades», cuenta Lola Bernal, cirujana de Ginecología. «Aquello es como una gota de agua en el mar, me gustaría ayudar en muchas cosas pero solo puedes hacer lo que puedas por ellas en el tiempo que estas».

La cirujana Lola Bernal junto Carmen Hernández, residente de cuarto año, y algunas de las pacientes

Aún así, la doctora Bernal ha vuelto a Sevilla con proyectos en mente para mejorar la salud de la mujeres en Mangola de cara a un próximo viaje: instaurar poco a poco un cribado de cérvix (mediante la dotación del hospital, la colaboración con atención primaria y la formación de un citotécnico entre otras cosas), instruir a los sectores más jóvenes en prácticas de prevención de riesgos de Enfermedades de Transmisión Sexual (ETS), y proporcionar tratamientos curativos o paliativos en áreas de Patología Mamaria y Ginecología.

El anestesista Julio Molina, la cirujana de ginecología Lola Bernal y dos locales en la puerta de la consulta con una paciente

«Desde la lejanía puedes creer que son infelices, pero tienen muchas menos preocupaciones que nosotros», continúa Bernal, «te das cuenta que la felicidad tiene un baremo muy material, allí la gente es muy feliz y el umbral del dolor es muy alto, ni escuchas gritar a las mujeres en los partos».

Adeco colabora fundamentalmente en el área sanitaria y educativa con los misioneros Ángel Lozano y José Aguilar, que llevan más de 40 años en el valle de Mangola. En este proyecto junto al Hospital Virgen del Rocío de Sevilla los cooperantes que se han trasladado este año son Elena Escudero Blanco, residente de Ginecología; Carlos Hernández Quiles y Bosco Barón Franco, internistas y miembros de ADECO; Carmen Hernández Fernández residente de Ginecología; Julio Molina Campaña, Anestesiólogo; Lina Alfaro Galán, cirujana de Patología Mamaria; y Lola Bernal Muñoz, cirujana de Ginecología.

Cooperación en el Virgen del Rocío

«La inquietud por cambiar las realidades de allí es lo principal que nos podemos traer y así despertar la conciencia de la gente de aquí, porque si en Sevilla las cosas eran muy diferentes hace cien años significa que en países como Tanzania también pueden evolucionar», indica Bernal. Lo cierto es que proyectos de cooperación como estos no solo calan en los sanitarios que se desplazan sino también en los que se quedan en España colaborando en la logística.

«Todo el equipo está encantando queriendo repetir, y cada vez hay más compañeros con ganas de viajar», afirma Eduardo, «y no puedo pasar por alto el agradecimiento a todos los compañeros que se han quedado en el Rocío cubriéndonos los días que hemos estado fuera».

«Hay muchos proyectos que salen desde el hospital, estaría bien visualizar a los otros pacientes del Virgen del Rocío que no pertenecen a esta área geográfica y que reciben atención gracias a personal del Rocío con días y material que da el hospital», concluye.

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