El optimismo de la carrera contra el cáncer infantil vuelve este noviembre al Alamillo
La carrera solidaria Tus kilómetros nos dan vida ha sido cada año una inyección de optimismo, un punto de encuentro entre familias con hijos que ya dejaron atrás el cáncer y quienes aún están en tratamiento para gritar con el deporte que la cura es posible y la investigación imprescindible. Debido a las restricciones por el Covid-19, el pasado año la carrera se celebró de forma online, por lo que sus corredores habituales estaban deseando volver a la presencialidad. Y será el lunes 1 de noviembre. Las inscripciones se han abierto este mismo miércoles en www.tuskilometrosnosdanvida.org.
«Había muchas ganas de volver a lo de antes y tenemos mucha ilusión con esta edición», cuenta a Sevilla Solidaria Eduardo Quiroga, oncólogo pediatra. Es el equipo médico que atiende a los niños con cáncer del Hospital Virgen del Rocío de Sevilla quien está detrás de esta prueba deportiva desde hace nueve años. Los pasillos de la planta de oncología se vuelve este mes un hervidero de conversaciones sobre la carrera para que no falte de nada. «La maestra de la escuela ya se está planteando cómo hacer los trofeos con los niños para los ganadores», añade.
En este tiempo se han recaudado 505.000€, con el destino íntegro de cada dorsal a la investigación del cáncer infantil y al soporte social del niño enfermo de cáncer y de su familia a través de la Fundación Sehop. Además, gracias a este aporte, se ha contribuido a la consolidación y desarrollo del único banco de datos de cáncer pediátrico con cobertura nacional: el Registro Nacional de Tumores Infantiles (RETI), que permite conocer los datos epidemiológicos del cáncer infantil en España y compararlos con el resto de Europa y del mundo.
«Volveremos a lo de siempre, con carreras para niños y también para adultos», cuenta Quiroga, «lo que iremos concretando a medida que se acerque la fecha son las actuaciones en directo y la organización de la barra solidaria, según la incidencia del Covid dentro de un mes».
Un total de 6.000 dorsales están preparados para la carrera porque lo que no cambiará seguro será la fiesta del deporte en el Parque del Alamillo. La ilusión y las ganas. «Hay gente que vemos allí que conocemos desde hace muchos años y familias que vienen a apoyarnos con hijos que ya pasaron por el tratamiento, es un día muy emocionante», cuenta. De todos estos años los recuerdos invaden el corazón de este médico. Pero se queda con una imagen: «un niño que lo había pasado muy mal en el hospital entrando en meta en silla de ruedas empujado por su padre». Es un día para no ponerse barreras.