El barrio donde cada tarde se cultiva el futuro

Fundación Prodean combate el fracaso escolar desde una idea sencilla: ningún niño puede aprender si su familia no avanza con él

Hay barrios donde el futuro parece escribirse demasiado pronto. Lugares donde el código postal condiciona las expectativas antes incluso de que un niño termine la Educación Primaria. Tres Barrios-Amate, en Sevilla, lleva años apareciendo en los informes sociales como una de las zonas con mayores índices de vulnerabilidad de la ciudad. Allí, el absentismo escolar ronda el 19%, casi cuatro veces por encima de la media del resto de centros sevillanos.

Sin embargo, cada tarde, cuando las puertas del Centro Social de la Fundación Prodean se abren, ese escenario cambia. Decenas de niños llegan con sus mochilas después del colegio para algo más que hacer los deberes. Llegan a un lugar donde encuentran adultos que creen en ellos, rutinas que les aportan estabilidad y un entorno donde estudiar deja de ser una obligación para convertirse en una responsabilidad.

Ese es el espíritu de “Sembrando un cambio para el mañana”, un proyecto socioeducativo que afrontar ya su quinta edición y que nació en 2021 con un objetivo claro: prevenir el fracaso escolar fortaleciendo también a las familias, con la idea de que la educación nunca depende únicamente del alumno. Este proyecto recibe, además, el impulso de Fundación ”la Caixa” a través de las Convocatorias de Proyectos Sociales.

Lo que inicialmente estaba diseñado para atender a 50 menores ha superado las previsiones. Durante el primer trimestre del curso 2025-2026, el programa ha acompañado ya a 72 niños y adolescentes de entre 6 y 17 años, además de 64 unidades familiares, consolidando un crecimiento que refleja tanto la necesidad existente como la confianza que el barrio ha depositado en la iniciativa.

Las tardes comienzan con el refuerzo educativo. Lengua, Matemáticas, Geografía o Ciencias, pero las asignaturas no son el único contenido del aula. El equipo educativo trabaja también otros aspectos, como hábitos de estudio, autoestima, motivación y técnicas para aprender de forma autónoma. Porque detrás de muchas dificultades académicas hay realidades familiares complejas que no se solucionan únicamente con una explicación en la pizarra. Durante los primeros meses del curso se desarrollaron 71 sesiones de apoyo educativo adaptadas a las necesidades de cada menor.

La intervención incluye además un aspecto cada vez más determinante: la inclusión digital. Diez estudiantes de Secundaria participan en un itinerario específico para adquirir competencias tecnológicas útiles para su vida académica.

Una de las diferencias de este proyecto respecto a otros programas de apoyo escolar es que la intervención no termina cuando el menor vuelve a casa. Prodean trabaja de forma permanente con las familias mediante tutorías, acompañamiento psicológico, formación y orientación educativa. La experiencia acumulada de la fundación demuestra que cuando la familia dispone de herramientas para acompañar el proceso educativo, las posibilidades de éxito escolar aumentan de forma significativa.

La Fundación Prodean lleva más de tres décadas trabajando con personas en situación de vulnerabilidad, situando la dignidad humana en el centro de su acción social. El Centro Social de Los Pajaritos constituye hoy uno de sus principales proyectos y un punto de referencia para muchas familias del barrio.

Quizá esa sea la mejor manera de explicar lo que ocurre cada tarde en Tres Barrios-Amate. No se trata únicamente de mejorar notas o repartir meriendas. Se trata de romper inercias que durante años parecían inevitables.

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