Concierto Sevilla Solidaria: El agradecimiento a quienes hacen lo imposible por ayudar a los demás
Desde el primer momento en el que la dureza del Covid-19 confinaba a la población en sus viviendas, una enorme ola de solidaridad se levantó sobre la ciudad. Todas las entidades sociales redoblaron esfuerzos por atender a nuevas familias necesitadas que llegaban a sus puertas e intensificar las ayudas a las que ya conocían. Otras asociaciones se preocupaban de poder continuar el contacto con sus beneficiarios a pesar de la distancia. Surgieron nuevos proyectos solidarios y una corriente de personas y empresas dispuestas a colaborar en lo que fuera necesario. Por todo ello el tradicional acto del portal Sevilla Solidaria era este año más oportuno que nunca, para agradecer a los protagonistas de la actualidad que recoge en sus páginas el enorme esfuerzo que están realizando.
Para brindar este homenaje, ABC de Sevilla, Fundación "la Caixa" - a través de CaixaBank- y Fundación Konecta, invitaron anoche al teatro de Capitanía General a representantes de asociaciones, fundaciones y hermandades de Sevilla para que disfrutaran de un concierto ofrecido por la Escolanía de Los Palacios, con todas las medidas de seguridad necesarias. Un coro de voces blancas con la dirección artística de Enrique Cabello y la dirección musical de Juan Manuel Busto interpretaron obras tan variadas como La Vida es Bella de Piovani, temas de las películas Los chicos del coro y El Señor de los Anillos, piezas de Bizet o Verdi, el “Let it be” de The Beatles o una salve rociera.
El acto contó con la presencia del Jefe de la Fuerza Terrestre, Juan Carlos López-Pozas; el director de ABC Sevilla, Álvaro Ybarra; el gerente de ABC Andalucía, Álvaro Rodríguez Guitart; el delegado de Gobierno de la Junta de Andalucía en Sevilla, Ricardo Sánchez; la directora territorial de CaixaBank en Andalucía Occidental y Extremadura, María Jesús Catalá; y el presidente de Konecta, José María Pacheco.
Previo al concierto, tanto Catalá como Pacheco participaron en una tertulia dirigida por el periodista y adjunto al director de ABC Sevilla Alberto García Reyes, donde se analizó la situación actual y el papel de la sociedad civil para seguir adelante. Con la esperanza como hilo conductor, el periodista comenzó con una lema militar muy apropiado al momento y al lugar: «Si es posible está hecho, si es imposible se hará». «Esta proclama tiene mucho más valor que nunca porque realizamos esta gala en un edificio donde nuestro ejército organiza todas las Unidades de Vigilancia Epidemiológicas de España, los popularmente llamado rastreadores», explicó García Reyes, «cada uno con nuestro uniforme debemos ser más útiles a la sociedad en esta situación».
La alegría de Alalá
Precisamente para ser más valiosas que nunca, numerosas entidades se han visto desarrollado actividades que nunca habrían imaginado ni deseado. Es el caso de la Fundación Alalá, una entidad dedicada a apoyar la integración social en el Polígono Sur de Sevilla y en Jerez a través de la educación de niños y jóvenes en riesgo de exclusión social, potenciando la formación en valores y utilizando como herramienta de motivación la cultura, el arte y el deporte. Obligada durante el confinamiento a suspender las clases que imparten, la fundación se encontró al momento con una necesidad mucho más acuciante que la educación:el hambre. «Debíamos auxiliar a las familias en un barrio que debido a las características de sus empleos, como el de chatarrero o limpiadora, el nivel de ingresos se había reducido a cero», recordó José María Pacheco, también patrono de la Fundación Konecta y presidente de Alalá. Con una organización rápida y eficaz entre entidades presentes en el barrio se repartieron «miles y miles de comidas».
La vida continúa, y la Fundación Alalá siente la alegría de haber dado comienzo a las clases esta misma semana tanto en Sevilla como en Jerez. «La música y la cultura que se imparte en nuestras clases es solo el instrumento para una educación en valores», explicó Pacheco que hizo referencia a alumnos que están estudiando en la Universidad de Loyola o ya se han graduado. Son 250 familias atendidas en Sevilla y un total de 70 en Jerez, ciudad donde se han instalado desde hace poco y ya están completamente integrados.
Una solidaridad contagiosa
María Jesús Catalá también quiso lanzar un mensaje de optimismo afirmando que «la solidaridad es mucho más contagiosa que el virus». «El máximo exponente lo tenemos hoy aquí», indicó la directora de CaixaBank señalando a la audiencia, « y es la reacción de todas las entidades sociales ante numerosas familias que no tenían para comer». Una afirmación que conoce de primera mano ya que la fundación trabaja estrechamente con estas organizaciones para desarrollar proyectos como Comedores con Alma, la entrega de kits escolares o zapatos nuevos, entre otras muchas. «Sin las entidades sociales con las que colaboramos, estas ayudas no llegarían a donde deben, aunque lo más importante no son estas instituciones en sí sino todas las personas que la componen y tiran hacia delante», remarcó Catalá.
Al igual que la Fundación Alalá, la Fundación la Caixa y sus voluntarios -más de 300 activos en Sevilla- también tuvieron que reinventarse durante el confinamiento. Entre otras iniciativas, se puso en marcha el envío de cartas y llamadas a personas que se encontraban solas en sus viviendas y necesitaban compañía. «Soy una enamorada de nuestros voluntarios», reveló Catalá. Empleados, exempleados y familiares componen este gran grupo dispuesto a echar una mano donde lo necesiten, y al que cada vez se están apuntando más clientes de la entidad bancaria, animados por los trabajadores de las oficinas.
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Cuestión de esperanza
Las ganas, el coraje y el empeño de tantas y tantas personas han hecho más llevadera una situación tan adversa como inesperada. Son ellos los que aportan la inyección de esperanza para muchos necesaria en estos momentos. «Es esa solidaridad contagiosa la que nos va a ayudar a salir de esto», sentenció Catalá.
De acuerdo con ella se mostró José María Pacheco. «Creíamos que dominábamos el mundo y la naturaleza pero ésta nos puso en nuestro sitio», expuso, «pero de aquí vamos a salir reforzados y los que más medios tenemos debemos ayudar a los más vulnerables cuando el problema sanitario termine y comience el económico».
Las hermosas voces de la Escolanía de Los Palacios, ampliamente aplaudidas por un público muy respetuoso con todas las medidas de seguridad, templaron esa confianza. Música creada por los que serán el futuro que dejó en los oídos y en el alma la certeza de aquel lema militar. «Y lo imposible se hará», sentenció García Reyes.