El Teatro de la Maestranza vuelve a convertirse en un escenario de esperanza para los jóvenes afectados por la DANA

La recaudación obtenida en los conciertos de Madrid y Sevilla se destinará íntegramente al programa IMPULSA, que la ONG desarrolla en institutos de Aldaia, Alfafar, Alaquàs, Castellar y Picanya

El Teatro de la Maestranza volvió anoche a convertirse en un símbolo de solidaridad. El coliseo sevillano acogió un concierto benéfico organizado por Ayuda en Acción, en colaboración con la Junta de Andalucía y la RTVA, con el objetivo de recaudar fondos que permitan mantener durante dos años más el programa de apoyo educativo dirigido a más de 400 jóvenes afectados por la DANA en la Comunidad Valenciana.

La batuta estuvo en manos del director Andrés Salado, que guió a la Orquesta Sinfónica Juvenil de Costa Rica en un programa que unió la energía de la música latinoamericana con la tradición europea. El concierto, que ya se había celebrado el día anterior en el Auditorio Nacional de Madrid, fue la primera actuación de la formación costarricense en Sevilla.

Antes de iniciar la función, Salado destacó la importancia del gesto. “Son jóvenes que llevan años dedicándose con esfuerzo a la música y ahora, con su talento, ayudan a otros jóvenes que lo necesitan. Es un acto precioso de solidaridad entre generaciones”, afirmó. Ya sobre el escenario, el maestro habló de emoción y de compromiso. “El amor se comunica como nada a través de la música. Esta noche suena con un acento muy especial, el de la esperanza. Sevilla ha demostrado que la solidaridad también puede escucharse y sentirse en cada nota”, expresó emocionado.

Salado regresaba al Maestranza seis años después de su última aparición, en noviembre de 2019. Desde entonces, ha asumido la dirección de la Orquesta de Extremadura, la Orquesta Sinfónica del Vallés y la Orquesta Nacional de Costa Rica, que acaba de celebrar su 85 aniversario.

El concierto fue un viaje emocional que conectó al público con el espíritu de superación. El programa comenzó con Arenal 1968, de Alejandro Acuña Moreira, una obra que evoca la tragedia y la resiliencia tras la erupción del volcán costarricense Arenal. A continuación, interpretaron Cuatro Elementos, de Bernardo Quesada, un homenaje a la naturaleza y a la identidad latinoamericana. La segunda parte incluyó Cuadros de una exposición, de Modest Mussorgsky, culminando con La gran puerta de Kiev, un final majestuoso que levantó al público entre aplausos y palmas. El entusiasmo fue tal que la orquesta ofreció dos bises de ritmos costarricenses que hicieron vibrar al auditorio.

Transformar el dolor en acción

El presidente de Ayuda en Acción, Rafael Dezcallar, recordó el origen de la iniciativa durante su intervención. “Este concierto nace de una herida reciente, la DANA que hace poco más de un año golpeó con fuerza a la Comunidad Valenciana. De aquella tragedia surgió el compromiso de transformar el dolor en acción y la pérdida en futuro. Porque la educación, en momentos así, es mucho más que aprendizaje: es refugio, estabilidad y esperanza”, señaló.

El delegado de la organización en Andalucía, José Manuel Román, destacó el valor de la solidaridad “como fuente de certeza y respeto a la dignidad humana”. Por su parte, el ministro de Cultura y Juventud de Costa Rica, Jorge Rodríguez, subrayó los lazos de unión entre ambos países. “Nos unen 175 años de relaciones diplomáticas y la convicción de que la educación y la cultura son las herramientas más poderosas para transformar la sociedad. Nuestra orquesta representa lo mejor de nosotros”, aseguró.

El director general de Ayuda en Acción, Jorge Cattaneo, cerró los discursos con un mensaje optimista. “La solidaridad puede cambiar el mundo. Invertir en juventud y educación es garantizar que nadie se quede atrás”, afirmó.

La recaudación obtenida en los conciertos de Madrid y Sevilla se destinará íntegramente al programa IMPULSA, que la ONG desarrolla en institutos de Aldaia, Alfafar, Alaquàs, Castellar y Picanya. A través de esta iniciativa, Ayuda en Acción ofrece apoyo académico, emocional y económico para evitar el abandono escolar y acompañar a las familias más afectadas por la DANA de 2024.

Un compromiso que continúa

Desde aquella catástrofe, Ayuda en Acción ha permanecido junto a las comunidades damnificadas, ofreciendo becas, programas de empleabilidad y ayuda en centros educativos dañados. Con este concierto, la organización reafirma su compromiso de continuar, al menos durante dos años más, fortaleciendo el acceso a la educación y al bienestar de los jóvenes.

Al acto asistieron representantes del Ayuntamiento de Sevilla, la Diputación Provincial, la Junta de Andalucía y diversas entidades sociales y empresariales, que quisieron sumarse a una noche en la que la música se convirtió en un puente de esperanza.

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