Clara, la sevillana que ha llevado la lengua de signos al Falla
Para Clara los dos minutos del pasodoble pasaron en un suspiro, apenas veía al público del Gran Teatro Falla, solo sentía la música y pensaba en todas las personas sordas que podrían también vivirla con ella gracias a su interpretación en lengua de signos. Fueron los integrantes de la Comparsa Los Piezas, cuando terminó la actuación, los que le dijeron que gran parte del teatro se había puesto en pie aplaudiendo en silencio con las manos arriba.
«Ellos tienen derecho a sentir la música, tengo amigos sordos a los que no les gusta el Carnaval porque no lo entienden, lo hice pensando en ellos», explica Clara Garrido a Sevilla Solidaria. Ella interpreta en lengua de signos los plenos del Ayuntamiento de Bormujos y ha trabajado en la Asociación Cultural de Sevilla de Personas Sordas, hasta este pasado diciembre en el que se acabó la subvención que recibían.
Clara está fuertemente involucrada en lograr una mayor inclusión de la comunidad sorda en la sociedad, desde que estudió lengua de signos para poder comunicarse con una amiga sorda y de ahí cursó un Ciclo Superior. Su primer contacto con la comparsa Los Piezas de Dos Hermanas fue para ser un componente más con su guitarra, ya que la música es una de sus aficiones y el Carnaval su pasión. Pero finalmente se encargó la guitarra a otra persona. Ella, aún así, les sugirió la idea que tenía en mente: traducirles una de sus piezas a lengua de signos.
Su propuesta caló hondo y el letrista Víctor José Ramos le pidió traducir una de sus letras donde reivindica la participación de las personas sordas en el Carnaval y otros ámbitos, dirigiéndose a ellas directamente. «De momento ha sido solo un trocito, quién sabe si para otro año se puede traducir un repertorio entero». Clara hace mención a la agrupación Los Válidos, quienes otro año reivindicaron en silla de ruedas que las personas con discapacidad pueden como todos los demás. «Al final del popurrí, dos mimos interpretaban en lengua de signos», explica.
Y esta sevillana se alegra de la actuación de la comparsa gaditana El Cerrojero, que incluyó también la noche del jueves una intérprete que signó la letra a los que no pueden oír. «Ojalá se siga extendiendo», indica Clara. Ella cree firmemente en la necesidad de que la lengua de signos llegue a todos los ámbitos: «¿Por qué no en la Gala de los Goya un intérprete para las personas sordas?», propone.
La respuesta ha sido inmensa, porque no solo se limitó a interpretar con sus manos, sino que todo su cuerpo se entregó a la música. A ella le ha emocionado todas las felicitaciones pero tenía especial interés en saber qué impacto había producido en la comunidad sorda. «No se lo dije a casi nadie para que fuera una sorpresa y amigos sordos me han escrito para decir los sentimientos que les había transmitido y que ojalá crezca la inclusión», explica, «“Tus manos son magia, Clara”, me han llegado a decir, eso emociona».