El ‘XVI Premio Así veo mis derechos’ se ha celebrado en el Colegio de Educación Especial San Juan de Dios de Alcalá de Guadaira
Este martes 16 de enero la Ciudad San Juan de Dios de Alcalá de Guadaíra ha acogido la entrega del XVI Premio Así veo mis derechos. Unos premios que van enfocados a promocionar y poner en conocimiento los derechos entre el público infantil y adolescentes, a través de la escucha de experiencias y relatos personales. Este certamen que convoca anualmente la Defensoría de la Infancia y Adolescencia de Andalucía entre los centros escolares de la comunidad autónoma y cuyo primer premio en la modalidad vídeo ha entregado el defensor de la Infancia y Adolescencia, Jesús Maeztu, al alumnado del Colegio de Educación Especial San Juan de Dios.
Un primer premio emocionante
El primer premio ha recaído en una obra sobre el derecho al juego y el ocio. Se trata de un vídeo en el que han trabajado alumnos con discapacidad intelectual del colegio de San Juan de Dios de Alcalá de Guadaíra junto a sus maestros y terapeutas. «La infancia piensa y actúa mediante el juego. Es muy importante que hayáis elegido este derecho. El juego es el vehículo y la herramienta para alcanzar los objetivos», ha señalado el Defensor de la Infancia y Adolescencia, Jesús Maeztu, junto a la alcaldesa de Alcalá de Guadaíra, Ana Isabel Jiménez, y el delegado territorial de la Consejería de Desarrollo Educativo en Sevilla, Miguel Ángel Araúz, entre otras autoridades.
El superior de San Juan de Dios en Sevilla, el hermano Guillermo García, ha expresado su enorme gratitud por este reconocimiento, «que sirve de gran motivación para todos los que trabajamos en el desarrollo de las capacidades de los niños y niñas, y nos estimulan a seguir trabajando en favor de la autonomía del alumnado de este centro».
El Premio de la Defensoría de la Infancia y Adolescencia de Andalucía supone una invitación directa a los centros educativos andaluces para que los niños y niñas reflexionen sobre los derechos que les afectan y preocupan en estos momentos, así como fomenta la participación y la colaboración entre iguales para su defensa y protección. Podemos destacar el derecho a que no se les discrimine por razón de sexo, religión o cultura; derecho a la alimentación, la educación, la vivienda y la atención médica; derecho a poder participar y tomar decisiones en sus asuntos; derecho a ser solidarios entre sí, con sus iguales, entre otros.