Alumnos que se convierten en mediadores en la resolución de conflictos

Jóvenes solidarios del instituto Tierno Galván se forman para desempeñar un papel clave en el entorno escolar

Estos alumnos están implicados en la mejora de su entorno más cercano y practican una forma de solidaridad que se hace cada vez más necesaria en los centros educativos. Son alumnos mediadores y su misión es ayudar a resolver los conflictos que puedan presentarse entre sus compañeros.

El IES Profesor Tierno Galván de Alcalá de Guadaíra continúa su apuesta por la formación del alumnado en mediación y ha concluido un nuevo curso de este programa educativo impulsado por el Ayuntamiento, del que sale medio centenar de estudiantes dotados con las habilidades necesarias para fomentar el diálogo, interceder en caso de que surjan problemas y mantener el buen clima en el centro de secundaria.

Este instituto es pionero y referencia en la materia para otros centros de la provincia. En la actualidad es el único de Alcalá que mantiene la formación en mediación, impartida por psicólogos municipales expertos en terapia familiar.

El Tierno Galván lleva más de una década trabajando en este proyecto, que tiene como objetivo la resolución de conflictos a través del diálogo y del acuerdo, en lugar de la vía sancionadora que normalmente se contempla en  os reglamentos de funcionamiento de los centros docentes.

Con tal fin, se trabaja en la formación de mediadores en la resolución de conflictos en el entorno escolar abarcando a todos los integrantes de la comunidad educativa, desde alumnos, padres y profesores. La estrategia se ha ido adecuando a las nuevas herramientas y usos de los jóvenes, y de este modo se han incorporado acciones para prevenir los peligros que entrañan para ellos el manejo de las redes sociales y el acceso a Internet. Al respecto, el Ayuntamiento destaca la aportación educativa de la Policía Nacional en el tema de Internet y redes sociales y de la Policía Local en materia de prevención de violencia de género.

El programa de mediación nació en el marco de una intervención municipal más amplia para el fomento de hábitos de vida saludable entre la ciudadanía y hoy cuenta con autonomía propia, lo que ha permitido su especialización para servir de manera más eficiente al sector de población al que va dirigido. Comenzó con la formación en cada curso de más de 300 estudiantes de primero a cuarto de la ESO de los seis institutos de la ciudad, instruidos en habilidades sociales y resolución de conflictos ya existentes, aunque hoy es el Tierno Galván el único que lo tiene vigente.

La evolución del mismo ha permitido la figura del alumno mediador ayudante que, además de intervenir en caso de conflicto evidente, desempeña una labor preventiva detectando situaciones que podrían desembocar en una situación de acoso. En estos casos resulta vital trabajar con las dos partes, el acosador y el acosado. En el primer caso se trata de un joven inseguro, solo y que busca relieve humillando a los demás, a alguien débil; en la víctima hay que reforzar su inteligencia emocional y su autoestima para atajar un problema que puede prolongarse toda su vida. Y todo ello sin olvidar el contexto, los compañeros, profesores y, sobre todo, los padres. Los expertos recomiendan a las familias de niños afectados por el acoso fomentar la autonomía, la seguridad y trabajar el vínculo emocional de miedo y culpa que lleva a una sobreprotección contraproducente para el joven. En cada curso el programa educativo se ha ido adaptando a las necesidades coyunturales de esta problemática. Así, en los últimos años cobra protagonismo el ciberacoso o ciberbullying, un fenómeno muy común entre los nativos digitales que tienen en Internet y las redes sociales su punto de encuentro.

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