Alejandra: «En Adara recuperé la confianza en mí misma»

El programa CaixaProinfancia acompaña a niños y adolescentes en situación de vulnerabilidad a través del apoyo socioeducativo y emocional

Hubo un tiempo en el que Alejandra pensó que estudiar no era para ella. La desmotivación la acompañó durante años hasta plantearse abandonar su formación. Hoy, sin embargo, cursa Bachillerato, estudia casi a diario y tiene claro que quiere estudiar Periodismo y Marketing. El cambio comenzó el día que cruzó la puerta de la Asociación Adara. «Entrar en Adara fue una gran motivación», recuerda la joven, quien llegó a la entidad a través del programa CaixaProinfancia. Allí encontró mucho más que apoyo escolar. Gracias al estudio asistido, las actividades extraescolares, las colonias, los campamentos y el acompañamiento psicoterapéutico, recuperó la confianza en sí misma y una nueva forma de afrontar el aprendizaje.

El programa CaixaProinfancia de la Asociación Adara ha recibido el impulso de Fundación ”la Caixa” a través de las Convocatorias de Proyectos Sociales. Para Rosana Romero, tesorera de la Asociación Adara y referente familiar y técnica prestadora del programa, el cambio de jóvenes como Alejandra se explica por un acompañamiento individualizado. «Lo primordial es crear un vínculo con los niños y adolescentes para que se sientan atendidos, comprendidos y acompañados. Una vez que existe esa confianza, empezamos a trabajar el ámbito académico», señala. Ese trabajo también implica una coordinación constante con las familias y los centros educativos. «Promovemos que se sientan seguros para expresar sus emociones, refuercen su autoestima y adquieran herramientas para afrontar los problemas y seguir adelante», añade Romero.

Los resultados van mucho más allá de las notas. Alejandra asegura que el mayor cambio ha sido personal. «He pasado de no hacer nada en casa a estudiar y hacer deberes casi todos los días», afirma. También reconoce que ahora se siente más segura, se relaciona mejor con los demás y afronta el futuro con ilusión. Hoy mira hacia adelante convencida de que puede alcanzar unas metas que hace unos años veía inalcanzables.

Historias como la suya cobran especial relevancia en un contexto en el que uno de cada tres niños en España crece en entornos marcados por la pobreza y la falta de oportunidades, mientras que uno de cada cuatro jóvenes que quiere trabajar no encuentra empleo. Para romper ese círculo de desigualdad, la Fundación ”la Caixa” impulsa programas de acompañamiento socioeducativo y acceso al empleo, como CaixaProinfancia, Incorpora Joven, las Becas de Grado, las Convocatorias de Proyectos Sociales o las iniciativas Más Infancia y Más Empleo Joven. En este sentido, el subdirector general de Social de la Fundación ”la Caixa”, Marc Simón, subraya que «la vulnerabilidad es cada vez más compleja y exige respuestas que vayan más allá de las ayudas económicas. Hace falta un acompañamiento integral y sostenido para que niños, jóvenes y familias puedan acceder a oportunidades y construir un futuro mejor».

Para el equipo de la Asociación Adara, la evolución de Alejandra representa el sentido de su trabajo diario. «Un caso como el de Alejandra ha sido una inyección de emoción, de fuerza y de ganas de seguir trabajando», reconoce Romero, quien también destaca el papel esencial de las familias y su implicación. «Que una joven recupere la confianza en sí misma, vuelva a plantearse metas y pase de pensar que no podía conseguirlas a creer en sus propias capacidades es muy gratificante y demuestra la importancia de este acompañamiento», concluye Rosana. La historia de Alejandra demuestra que, con el apoyo y los medios adecuados, un futuro que parecía inalcanzable puede convertirse en un proyecto de vida.

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