Mari Carmen Flores. Presidenta de la Fundación Gracia y Paz

«En Gracia y Paz necesitamos voluntarios para presidente y secretario»

La Fundación Gracia y Paz acoge a personas mayores con problemas físicos, sociales o de soledad

Mari Carmen Flores lleva vinculada a la Fundación Gracia y Paz desde hace 38 años y ejerce como presidenta desde hace dos décadas. Asegura que en estos años han pasado muchos momentos «tanto buenos como malos» y aún se sorprende de todo lo que han logrado entre unas pocas personas.

—¿Cuándo se crea Gracia y Paz?

—Gracia y Paz la funda un señor de Pilas, Francisco Campos. En 1978 se constituye esta iniciativa como asociación que estaba concienciada con los ancianos. En los primeros días se visitaba a las personas mayores en sus casas y se les ayudaba en cualquier problema que pudieran tener.

—¿Cómo fue evolucionando con el paso de los años?

—A los cuatro años, más o menos, surgió la idea de dedicar pequeñas casitas a la causa, y también se daba el caso de que algunas personas que vivían solas cedían su espacio para acoger a los usuarios. La entidad tomó fuerza y, con el cambio de normativa, conseguimos que el Ayuntamiento de Aznalcázar cediera un terreno, y que se adaptase un antiguo colegio de una parroquia de Huévar. Llegamos a crear centros en Huelva y en Extremadura.

—Entonces, la fundación ha ido cambiando en función de los tiempos y las normativas.

— Sí, cuando cambió la normativa hubo que adaptarse. Se cambió el sistema y hubo que separar la gestión de Huelva, Extremadura y Sevilla. Nos acogimos al plan gerontológico de la Junta de Andalucía y ahora mantenemos tres centros en la provincia de Sevilla.

—¿Cómo llegan las personas mayores a los centros?

—La entrada a las residencias, salvo algunas plazas que dejamos libres para casos excepcionales, son concertadas con la Junta de Andalucía.

—¿A cuántas personas atendéis?

—A unas 25 personas por residencia. En el centro del Polígono San Pablo tenemos residencia y unidad de día, en el de Aznalcázar tenemos 27 plazas y en Huévar contamos con 23 plazas concertadas y 3 privadas.

SEVILLA,17.10.18.Residencia San Francisco Javier.Avd. Pedro Romero,.Presidenta de la Fundación Gracia y Paz, Mari Carmen Flores, en la residencia San Francisco Javier. FOTO: MJ LOPEZ OLMEDO. archsev

—¿Con cuántos trabajadores contáis?

—De 57 a 60, dependiendo de los momentos.

—¿Y voluntarios?

—La mayoría somos voluntarios. Cuando pasamos a ser fundación nos regimos con un patronato con 11 voluntarios. Además, en la residencia hay unos 20 voluntarios que atienden de primera mano a las personas mayores. Aunque hacen de todo, desde cambiar una bombilla a la ayuda con el papeleo. Quien quiera colaborar con nosotros como voluntario puede llamar al 954272003 y los recibiremos con los brazos abiertos, aunque en realidad lo que necesitamos es una nueva presidenta.

—¿Una nueva presidenta?

—Ya tengo 77 años, el secretario cuenta ya 81... Lo que más falta nos hace es un presidente, un secretario y, dentro de poco, un tesorero. Mucha gente quiere colaborar, pero en puestos de tanta responsabilidad no es fácil encontrar a la persona adecuada.

—¿Cómo es el día a día en las residencias?

—Casi todos los usuarios son dependientes. Se levantan y se les ayuda a asearse. Después, quienes quieren pasan a actividades como gimnasia, van a la sala de juegos, hacen manualidades... Tras comer tienen su tiempo de descanso, conviven y reciben a las familias. Siempre hacemos hincapié en la importancia que tiene que las familias vengan a visitar a sus mayores. Tienen las puertas abiertas. Tenemos terapia ocupacional, fisioterapeutas, enfermeras, psicólogas... la atención es bastante buena.

—¿Algún momento que le haya marcado especialmente en estos 38 años?

—Ver entrar en nuestra casa a una persona que sale de una situación delicada te llena mucho.

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