Los padres de Víctor y Valeria continúan su lucha contra el cáncer infantil creando una asociación

Los pequeños sevillanos inspiraron a toda España para donar médula. Ahora sus padres se unen para honrar su memoria con la Asociación Pequeños Guerreros con V de Valientes que ya tiene un gran evento para marzo: una carrera solidaria en Alcalá de Guadaíra

«Cada padre afronta la enfermedad de su hijo de una manera y todas son respetables», confiesa Víctor Escalona. Ellos decidieron mostrar la leucemia de sus hijos al mundo y el mundo les respondió con miles de donantes nuevos de médula ósea en REDMO. También cada padre vive el duelo de un hijo de una manera. Ellos han decidido luchar porque ningún otro niño viva el mismo final. Por honrar así la memoria de Víctor, Valeria e Irene, tres pequeños valientes y luchadores que se mantienen presentes en los corazones de tantos.

Los sevillanos Víctor Escalona y Antonio Vázquez son conocidos como el padre de Víctor y el padre de Valeria. Un título que ostentan con orgullo. Están enormemente agradecidos por la oleada de solidaridad que se levantó en torno a sus hijos. Aún hoy, cuando se cumplen cinco y tres meses del fallecimiento de los pequeños, los mensajes de apoyo les siguen llegando a diario. Tras descubrir con esta brutal experiencia que la «inmensa mayoría de la población es solidaria» no quieren abandonar su lucha y están decididos a lograr la cura contra el cáncer infantil. Víctor y Antonio junto a sus mujeres María José y Vanessa y los padres de Irene -Juan Luis Villalba, y Mª Ángeles Granadero-, otra valiente de Monesterio fallecida por esta enfermedad, acaban de fundar la Asociación Pequeños Guerreros con V de Valientes.

Valeria, Víctor e Irene inspiraron a toda España

«Hay gente de San Sebastián, Argentina, Colombia, Australia o Jaén, que todos los días me mandan un mensaje. Te insuflan energía incluso en los peores momentos», confiesa Víctor. Amistades sinceras han surgido de quienes se han preocupados por sus hijos. Ahora todos sus seguidores en redes sociales, que han vivido día tras día el seguimiento de la enfermedad y muchos se han inscrito como donantes de médula, pueden seguir apoyándoles.

«Cuando hace 3 años comenzaron nuestros hijos con la enfermedad, ya pensamos crear una asociación, pero la realidad es que en esos momentos nuestra lucha era otra», explica Antonio a Sevilla Solidaria. El tratamiento inicial para vencer a la leucemia de Víctor, Irene y Valeria, aunque en un principio parecía ir bien, no fue curativo. Sufrieron una recaída que les obligó a necesitar un transplante de médula de donante no emparentado. Tampoco fue efectivo y la enfermedad volvió con mayor agresividad.

FOTO: J.M.SERRANO

«Estoy totalmente convencido de que se logrará una cura en un plazo corto de tiempo», asegura con esperanza Víctor. «En los últimos 30 años el único tratamiento efectivo contra la leucemia ha sido la quimioterapia y somos conscientes de que cura, pero solo a un porcentaje. Afortunadamente se ha avanzado en otras técnicas como la inmunoterapia, que aún no están adaptadas al protocolo del hospital», indica. De hecho, ahora se aplican tras una recaída, indican, cuando la probabilidad de éxito es más baja. Por ello la asociación se centrará en la investigación, creando una beca. «Nos pondremos en contacto con hematólogos expertos e importantes a nivel nacional y se lo daremos a la línea de investigación que más esté repuntando», aporta Antonio.

Carrera benéfica en Alcalá

Para recaudar fondos para la investigación la asociación organizará dos o tres eventos fuertes al año. El primero será una carrera benéfica en Alcalá el 24 de marzo, con un recorrido que se podrá desarrollar andando o corriendo por la Ribera del Guadaíra. «Pasaremos por el Puente del Dragón, algo muy simbólico para nosotros, que representa cómo pisoteamos al bicho», indica Víctor. La producción de las camisetas ya está en marcha y el plazo de inscripción se abrirá en breve, así como la opción de colaborar con la Fila Cero (Donaciones en IBAN: ES17 2100 2571 3602 1018 7200).

La carrera saldrá a las 10,00 del recinto ferial de Alcalá de Guadaíra y allí también continuará la jornada familiar con una barra solidaria cuyos beneficios serán destinados a la Asociación de Padres de Niños con Cáncer de Andalucía (Andex). «No podemos olvidarnos de ellos que nos han ayudado tanto», recuerda Antonio. «Hemos estado viviendo durante meses en la planta de un hospital», confiesa Víctor, «lo que parece secundario es fundamental allí como un wifi de calidad para la tablet de los niños, los animadores voluntarios o los profesores».

Han sido tres años de lucha constante, de esperanzas y desánimos, y de convivencia. Una experiencia que ha unido para siempre a los padres que la han vivido juntos. «Antonio y yo hemos pasado vidas muy paralelas. Nuestros hijos entraron hace tres años con 15 días de diferencia. Eran dos personajes que querían estar continuamente dando vueltas por el pasillo y este tío y yo hemos hecho allí kilómetros y kilómetros. Yo ahora daba mi vida entera por estar dando vueltas allí», confiesa Víctor.« Nuestros hijos han sido muy felices. Eran tan pequeños que aquello ha sido su vida».

Víctor y María José con su hijo Víctor

Ahora están indignados. Porque la planta donde estuvieron sus hijos se llena un día tras otro por nuevos niños en un relevo constante. Muchos logran salir pero otros no. «Hemos ido a más entierros de niños que de adultos en nuestra vida. Eso es muy fuerte», indica Antonio. Han escuchado muchas veces las palabras de consuelo «ni me imagino por lo que estarás pasando». Pero afirman que no es difícil, «es justo como te lo estás imaginando, pierdes a un hijo de un día para otro que no volverás a ver». Ahora, entre todos, un sueño puede cumplirse. Que nadie tenga que vivirlo ni imaginarlo. Por Víctor, Valeria, Irene y todos los que se fueron.

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