«En un voluntariado no se trata de sufrir, hay que divertirse»
Alfonso Candau colabora desde hace doce años con la Asociación Nuevo Futuro en la organización de su rastrillo anual en el Hotel Los Lebreros. Él es uno de los encargados de que todo salga perfecto en el restaurante La Parrala, donde aparte de almorzar, merendar o cenar, se vive la inauguración, los homenajes, las actuaciones o los desfiles. Cerca de 70 voluntarios arriman el hombro junto a Alfonso durante la semana tan solo en el restaurante. Aparte, más de sesenta puestos componen el rastrillo con artículos muy diferentes entre sí, que estarán expuestos desde el próximo jueves 17 al sábado 20 de febrero en dos plantas del hotel.
«Estoy contentísimo, somos un grupo de gente maravillosa y la verdad es que lo pasamos estupendamente y encima colaboramos», indica Alfonso. Recuerda con especial cariño como cada año se reúnen en la cocina los voluntarios, ya entrada la madrugada, cuando todo acaba. «Estás entonces destrozado de cansancio pero empezamos a contar cada uno sus peripecias del día y es cuando más nos reímos», rememora con cariño. «En un voluntario no se trata de sufrir, para nada, hay que divertirse», añade.
Este sevillano de 38 años se dedica profesionalmente a la organización de eventos por lo que reconoce que su voluntariado le resulta muy fácil, tanto en la organización de La Parrala como para otros eventos benéficos de la asociación, como el desfile infantil de moda flamenca en el pasado Simof con el que colaboró el Instituto Hispalense de Pediatría. Alfonso ayuda a Nuevo Futuro con lo que mejor saber hacer. «Para todo el mundo hay un sitio en una ONG», indica, «simplemente tienes que plantearte de qué tiempo dispones y qué te gusta hacer y encuentras seguro un lugar específico donde puedes ser útil».
Candau lo encontró incluso antes del rastrillo, puesto que ha estado colaborando varios años en la organización de la gala benéfica anual de Autismo Sevilla así como con los ancianos de las Hermanitas de los Pobres en Luis Montoto o con varias escuelas de niños. Ahora está totalmente sumergido en el rastrillo de Nuevo Futuro que empieza este mismo miércoles, y que este año prepara un homenaje a Rafael González Serna, próximo pregonero de la Semana Santa. Todo lo recaudado va destinado a los cinco hogares de los que dispone la asociación por Sevilla, donde menores privados de un ambiente familiar pueden crecer en un entorno con las condiciones idóneas para desarrollarse plenamente.