Correr para perseguir un sueño en Cantillana: una residencia para personas con discapacidad

La Asociación Pro-Derechos del Discapacitado (Apdedis) anima a participar el 29 de junio en la V Carrera Popular con el lema «Ayúdanos, cada paso, un ladrillo»

El próximo 29 de junio, cuando ya esté cayendo la noche, Cantillana saldrá a correr por sus calles persiguiendo un sueño que aúna a todos los vecinos: una residencia para personas con discapacidad. Este proyecto parte de la Asociación Pro-Derechos del Discapacitado (Apdedis), preocupados por el paso de tiempo que no deja tregua. Cada vez mayores y con menos fuerza para hacerse cargo de quienes necesitan su apoyo en el día a día, se niegan a que sus hijos tengan que salir del pueblo, abandonar a su amigos, sus rutinas, sus aficiones y su familia, para ir a una residencia fuera que los acoja. La asociación tiene el terreno y el proyecto pero necesitan la financiación.

«Ayúdanos, cada paso, un ladrillo» es el lema de la V Carrera Apdedis y la Primera Carrera Nocturna de Cantillana, que cuenta con el apoyo del Ayuntamiento de la localidad. Alonso Javier Mesa, concejal de Deporte, Juventud y Participación Ciudadana, recorre negocios de Cantillana recogiendo apoyos y dando visualización a este reto.  «Queremos que nuestros vecinos se mantengan juntos, donde son felices y donde se conocen. Cantillana es solidaria y cuando la causa lo merece, como es el caso, el pueblo está ahí», explica Alonso Javier a Sevilla Solidaria. La localidad lo ha demostrado en otras ediciones y otras carreras solidarias como la «Huella de Alex» contra el cáncer infantil.

La carrera será el sábado 29 de junio a partir de las 21.00 desde el Polideportivo Cantillana. Las inscripciones se pueden realizar por el precio de 5 euros en corredorespopulares.es o en la sede de la asociación en la calle Peral, 4. También existe la posibilidad de Dorsal Cero.

Apdedis, la lucha de unos padres

Apdedis nace en el 97 de un grupo de padres que tenían a sus pequeños en un colegio de educación especial en Sevilla, como Josefa Juan, actual secretaria de la entidad, y Santiago Ortíz, vicepresidente. Necesitaban una ruta oficial para llevar a los pequeños. Esta necesidad fue el germen de un movimiento solidario en el que se vuelcan todos los vecinos de Cantillana, y que con años de lucha ha conseguido la citada ruta, una sede cedida por el Ayuntamiento y un vivero ocupacional. Ahora van a por la residencia.

«Mi hijo tiene 34 años», indica Josefa, «y el de Santiago, 42. Son personas que necesitan sentirse útiles, no pueden estar encerrados en sus casas una vez que acaba la etapa escolar». Los usuarios de la entidad acuden por la mañana a un vivero ocupacional donde realizan actividades de siembra y el taller de jardinería, así como reciben actividades de apoyo en la sede. «Venden flores de Pascua en Navidad o también realizan manualidades...  se sienten útiles con un horario y un trabajo», añade la secretaria.

La lucha por los derechos de este colectivo continúa también de manos de la segunda generación y en el caso de la presidenta es su hermano quien acude a la asociación como usuario. Gracia María Daza responde a Sevilla Solidaria.

—¿Cuál es el objetivo de Apdedis?

—Apdedis busca que las personas con discapacidad intelectual se sientan útiles e integrados en todas los ámbitos.

—¿Cuál es el perfil de los usuarios?

—Personas con discapacidad que han terminado la etapa escolar, a partir de los 21 años. Son personas de 34, 35 ó 42 años a los que no se puede dejar encerrados en una casa. Eso es malo tanto para ellos como para sus familias.

—¿Qué les ofrecéis en Apdedis?

—En la sede se les da clases de apoyo educativo y también se trabajan sus habilidades sociales. Además, contamos con un terreno cedido por el Ayuntamiento en el que hemos instalado un vivero para que puedan trabajar y aprender labores de siembra y cuidado de las plantas. También contamos con una furgoneta cedida por la Caixa con la que pueden desplazarse, ir al vivero, a comprar flores, a vender en el mercadillo... Hacemos todo lo que está en nuestras manos por ellos, porque los recursos son escasos.

—Ahora el objetivo es la residencia.

—Exacto, más o menos tenemos cubiertas las necesidades de nuestros jóvenes hasta la edad que están alcanzando y el siguiente paso es conseguir la residencia para cerrar el círculo. Ellos van teniendo una edad, sus familias más aún y no queremos que vayan a otro pueblo a morirse. Queremos que sigan en su entorno, y no dejen de tener contacto con su pueblo y su gente.

—¿Qué avances ha habido en la búsqueda de la residencia?

—Tenemos el terreno y el proyecto también, que cumple con todos los requisitos de La Junta de Andalucía. Ahora lo que necesitamos es financiación, y todos los eventos que preparamos los hacemos sin perder de vista nuestra residencia.

—¿Contáis con la ayuda de voluntarios?

— En todas las iniciativas se vuelcan la gente del pueblo, sus comercios, hermandades... Todo el mundo quiere a Apdedis.

—¿Con la residencia aumentará la ayuda que prestáis?

— Por supuesto. La situación no la viven sólo ocho niños del pueblo, y con el centro cubriríamos una necesidad que tiene no sólo Cantillana, sino toda la comarca. Será una puerta abierta para todo el que lo necesite, por lo que tenemos que sumar todos y buscar la financiación tanto a nivel nacional como europeo porque el coste es superior al millón de euros.

—¿Cuántas plazas tiene la residencia en su proyecto?

—Para un total de 25 residentes, pero se dará cobertura a muchos más con los talleres, zona de respiro familiar y nuestro invernadero.

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