Jóvenes Solidarios

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Samba Sibide: «Ahora estoy ayudando a jóvenes que están pasando por la misma situación que viví»

Cada año, la Fundación Cepaim en Sevilla acoge a decenas de jóvenes como Samba
Hace apenas un año y medio, Samba Sibide dejó atrás todo lo que conocía: su casa, sus amigos, su familia y la tierra en la que había crecido, Mauritania. La pobreza y la falta de futuro le empujaron a tomar una decisión muy dura, la de buscar una nueva vida en otro país. Hoy, con 26, habla de ese viaje con una mezcla de dolor y esperanza. “En mi país no había futuro. Quería trabajar, ayudar a mi familia… pero allí no se podía. Tenía que salir”, cuenta el joven.
Cuando llegó a España, Sevilla fue el lugar donde su historia empezó a cambiar. Allí conoció a la Fundación Cepaim, una organización que lleva años acompañando a personas migrantes y refugiadas que llegan con lo puesto y cargados de sueños. “Me recibieron como si fuera de la familia. Me dieron un sitio donde dormir, comida y sobre todo apoyo. No me sentí solo”, recuerda Sibide.

La labor de la Fundación Cepaim

Lo que le ocurrió a Samba no es un caso aislado. Cada año, la Fundación Cepaim en Sevilla acoge a decenas de jóvenes como él. Uno de los programas más relevantes de la entidad es el de Acogida y Protección Internacional, en el que Samba pudo participar y del que ahora es voluntario. Desde este eje, se ofrece atención integral a personas solicitantes de asilo o en situación de protección internacional, así como a migrantes en situación de extrema vulnerabilidad. El objetivo es ayudarles a construir un proyecto de vida autónomo en el país de acogida. El acompañamiento es personalizado, cada persona inicia un itinerario propio, que puede incluir alojamiento temporal, asesoría jurídica, atención psicosocial, aprendizaje del idioma, búsqueda de empleo y acceso a la sanidad o la educación.
En la fundación lo resumen de una forma sencilla: “Queremos que cada persona que llega encuentre aquí un hogar temporal y una oportunidad real de futuro”, asegura  Juanma Núñez, coordinador en Fundación Cepaim en Sevilla.

Un futuro en construcción

Hoy, Samba ya no es solo “un joven que huyó de la pobreza en Mauritania”, es un chico de 26 años que se abre camino en Sevilla, con metas claras y con la ilusión de demostrar que, con apoyo y esfuerzo, es posible empezar de nuevo.  “España me ha dado una oportunidad. Sevilla me ha dado un hogar”, asegura.  Su historia es la de muchos, pero también es única: la de alguien que, pese a todo, no ha dejado de creer en un futuro mejor.
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