«A pesar de la edad, cada día hay más amistad entre nosotras»
Cuando el pasado verano Marta Gil, de 25 años, vio por su barrio, San Pablo, carteles del proyecto Sevilla Contigo, Ciudad Compasiva animando a dedicar tiempo a personas que lo necesitan, sintió que era el momento de ponerse de nuevo en acción. No era desconocida para ella la idea del voluntariado. Años atrás había colaborado en actividades con niños a través de un grupo Scout, algo que tuvo que dejar a un lado cuando comenzó a estudiar Bellas Artes.
Pero ahora era el momento preciso, con la carrera ya terminada y el proyecto adecuado, porque cuidar de personas con una enfermedad avanzada o al final de su vida le tocaba muy de cerca. «Hacía relativamente poco que había fallecido mi abuelo, que había estado con cuidados paliativos, y quería echar una mano a personas que pasasen por la misma situación», explica.
No imaginaba entonces todo lo que le iba aportar la experiencia. Ni la amistad que iba a surgir entre ella y Natividad. «Hay días que decidimos no pintar y hablar porque necesita expresar cosas y otros días que no hace falta hablar porque a través de la pintura se dice todo», explica Marta, que desde junio acude una vez por semana a dar clases de pintura a Natividad y pasar el tiempo juntas.

Marta realiza el voluntariado con Amigos Voluntarios de Servicios Sociales (AVASS), entidad muy involucrada en el proyecto Sevilla Contigo, Ciudad Compasiva. Y a través de la Fundación New Health acudió previamente a unos talleres previos para poder involucrarse de manera más idónea. «Los talleres me han servido de mucho, porque así nos sentimos bien arropados», indica.