Una tarde de cuento en las Tres Mil Viviendas

La librería infantil Cocorota lleva a los niños del barrio el «I Cuentacuentos Solidario: Todos contamos» con la colaboración de la Asociación Vencedores

Por  11:22 h.

Los cuentos son una herramienta multicultural y universal. Cuando un cuentero comienza un relato todos los pequeños, sean de donde sean o vivan la situación que vivan, participan, ríen, gesticulan y viven la historia. Consciente de ello, Laura Barco, periodista y propietaria de la librería infantil Cocorota quiso llevar esa experiencia más allá de las paredes de su tienda de la avenida Kansas City, a las mismas Tres Mil Viviendas, donde muchos niños no tienen la oportunidad de acceder a esta actividad infantil.

Decenas de niños acudieron con sus padres la tarde del jueves al Centro Cívico El Esqueleto, en Las Tres Mil Viviendas, donde los cuenteros Carloco, Jhon Ardila y Alicia Bululú los trasladaron a otras historias. «Después de que Carlos -Carloco- me contara su experiencia con niños de Paraguay donde habían sufrido una inundación quise hacer algo aquí y me acordé de todo lo negativo que vi en Las Tres a través de mi trabajo de periodista, quería hacer algo positivo en el barrio», indica Laura. Y los cuenteros con los que habló no dudaron en formar parte de forma desinteresada.

Para poner en marcha el «I Cuentacuentos Solidario Cocorota: Todos Contamos» Laura se puso en contacto con la Asociación Cultural Gitana Vencedores, creada por vecinos del barrio hace más de una década para promover actividades culturales y educativas para niños y adultos. Pedro Molina, presidente de la asociación, y sus voluntarios habituales ayudaron a difundir la actividad y recibieron a los niños con una abundante merienda.

«La merienda es gracias al Banco de Alimentos», explica Pedro a sevillasolidaria.es, «siempre nos echan una mano para cualquier evento deportivo o cultural que organizamos». Leche, chocolate, repostería, turrones y zumo formaron un buen tentempié para los chicos.

A su vez, desde Cocorota, Laura ha ido recogiendo esta semana libros infantiles, ropa, juguetes, alimentos y donaciones económicas para que desde la asociación los hagan llegar a los niños de familias sin recursos del barrio.

A raíz de la buena acogida que ha tenido la iniciativa Laura se muestra esperanzada en seguir con otras ediciones. «La idea es continuar en otros barrios o eventos puntuales, como mínimo una vez al año, y si la librería es todo un éxito… ¿quién sabe?», indica sonriente.