Una ONG sevillana escolariza a cerca de 200 niños sirios en un campo de refugiados griego

#SchoolForRefugees surgió de la iniciativa de un pequeño grupo de voluntarios sevillanos que el invierno pasado trabajaron en las playas y los campos de Lesbos

Por  12:12 h.

La ONG sevillana de #SchoolsForRefugees ha finalizado con éxito un proyecto de escolarización de casi 200 niños sirios en un campo de refugiados de Grecia, en Lagadikia, donde ha trabajado unos dos meses, mientras que mantiene una serie de servicios básicos en la citada zona.

Según informa la organización en una nota, durante esos dos meses se ha facilitado la escolarización de los 200 niños del campo de refugiados y se ha puesto en marcha una serie de servicios y actividades sociales para las 1.000 personas que «malviven» en tiendas en el lugar. Un nuevo equipo ha tomado el relevo y se encuentra ya sobre el terreno para dar continuidad al proyecto. Entre otras cosas, la ONG sevillana mantiene allí clases de música, una guardería, un grupo de teatro, el periódico del campo y un club de mujeres.

Durante los meses de julio y agosto, casi 40 voluntarios, en su mayoría profesores sevillanos, han pasado por el campo de refugiados para poner en marcha un proyecto diseñado para facilitar su escolarización puesto en marcha en colaboración con el Gobierno griego y la ONG danesa Danish Refugee Council.

En el marco del mismo han desarrollado a diario talleres creativos para los niños y clases de inglés y música, cubriendo a un total de 150 niños. También han puesto en marcha un sistema de actividades deportivas inclusivas en el que hasta participa un equipo de fútbol femenino y han enseñado a los menores una serie de juegos cooperativos.

Actividades gestionadas por los propios refugiados

Al mismo tiempo, el equipo de voluntarios ha impulsado una serie de actividades y servicios que empiezan a ser gestionados directamente por los propios refugiados. Se ha creado una guardería que acoge a niños y bebés cuando sus padres lo necesitan y que está gestionada por mujeres del campo. También se ha impulsado un periódico, elaborado por un grupo de jóvenes refugiados, que se distribuye semanalmente en todas las tiendas en las que viven las familias.

Además, se mantiene un grupo de teatro integrado por 50 niños y dirigido por un grupo de adolescentes, que prepara y representa obras en el campo. Al mismo tiempo, se continúa dando apoyo diario un grupo de mujeres que se ha constituido en club y se ven, discuten y actúan para darse apoyo mutuo y en la medida de lo posible ayudar a solucionar los problemas del campo de refugiados.

El proyecto se está financiando exclusivamente a través de las aportaciones individuales de particulares y el trabajo realizado en los últimos dos meses y medio ha recibido el reconocimiento expreso de las autoridades griegas.

#SchoolForRefugees surgió de la iniciativa de un pequeño grupo de voluntarios sevillanos que el invierno pasado trabajaron en las playas y los campos de Lesbos ayudando a los refugiados que llegaban a sus costas. Ese grupo, que también colaboró con los refugiados del Pireo y que tenía experiencia previa en iniciativas similares, impulsó el proyecto al que se fueron apuntando hasta 40 personas más.

Según detalla la nota, han participado voluntarios de todas las edades y con diversidad de profesiones, ya que predominan los profesores pero también han colaborado estudiantes, psicólogos, trabajadores sociales y personas con otras profesiones.

«Lo que diferencia a este proyecto de otras iniciativas es, de una parte, que se trata de un proyecto planeado concienzudamente y con vocación de continuidad; de otro, que no se trata de un trabajo asistencial, sino de devolver a las personas refugiadas la capacidad de tomar las riendas de su propia vida y gestionarlas incluso en la situación de miseria y desesperanza a la que se han visto sometidas», señala.

Señala que en estos momentos permanecen en los campos de refugiados de Grecia más de 40.000 personas, de las que el 40 por ciento son niños. «A pesar de los progresos conseguidos en lugares como Lagadikia, la mayoría de esos niños continúa sin escolarizar y pasan sus días sin beneficiarse de actividades educativas de ningún tipo», incide.