Las personas con discapacidad encuentran muchas dificultades para aparcar en Utrera
Las personas con discapacidad encuentran muchas dificultades para aparcar en Utrera

Una campaña de concienciación en Utrera para no ocupar los aparcamientos para personas con discapacidad

El Ayuntamiento y la asociación de personas con discapacidad Apdis abogan por un uso responsable de estas plazas

Por  11:32 h.

Bajo el título de «Ponte en mi lugar», el Ayuntamiento de Utrera y la asociación de personas con discapacidad «Virgen de Consolación de Utrera» (Apdis), han impulsado una campaña que tiene como objetivo concienciar a la ciudadanía para alcanzar un uso responsable de las zonas de aparcamiento que se encuentran en el casco urbano reservadas para personas con movilidad reducida. En los próximos días, ambas entidades ofrecerán información en diversos enclaves sobre el asunto a los ciudadanos.

Lamentablemente, las personas con discapacidad de Utrera sufren de manera diaria como muchos conductores no respetan estos aparcamientos reservados, encontrando numerosos problemas para estacionar sus vehículos en numerosos enclaves de la localidad. Los dos problemas a los que se enfrentan son el mal uso de la tarjeta acreditativa o el hecho de que conductores que no están autorizados para aparcar en estos estacionamientos dejan sus vehículos allí.

La iniciativa se enmarca dentro de una campaña más amplia que la asociación utrerana ha llamado «Horizonte Accesibilidad 4 de diciembre 2017», que tiene como objetivo «denunciar situaciones discriminatorias por falta de accesibilidad universal en distintos ámbitos, entornos, productos y servicios, que pongan barreras a la igualdad de oportunidades de las personas con discapacidad». Precisamente el 4 de diciembre de 2017 fue el plazo legal que España se dio en 2003 para que todos los productos, entornos y bienes fueran accesibles, algo que en la práctica no se ha conseguido.

Los responsables de la asociación han señalado que la falta de respeto hacia estas plazas se produce de manera más habitual en los centros comerciales, estaciones de trenes y centros de salud. Mientras que también han denunciado la proliferación de fotocopias de tarjetas o directamente falsificadas, haciéndolas pasar por auténticas.

«Esta mala práctica provoca que las plazas destinadas a personas con movilidad reducida se ocupen por vehículos que no deberían usarlas, impidiendo que las personas que sí tienen derecho a hacerlo tengan que dar vueltas hasta encontrar otra o aparcar a una gran distancia o desistir y marcharse», han afirmado desde la asociación.