Contra la pena de muerte en China

Un dragón chino «gigante» en el centro

Amnistía Internacional recogió firmas para presionar al gobierno chino

Por  12:43 h.

Los que transitaron por la Plaza Nueva o la calle Sierpes en la tarde del martes pudieron ser testigos del paso de un dragón chino gigante por la zona. Era la forma de protesta de Amnistía Internacional contra la pena de muerte en China. Mediante el recorrido del dragón y la música china que sonaba por sus altavoces frente al Ayuntamiento captaron la atención para explicar que este país oriental suma más ejecutados que el resto del mundo.

Pedro Cano, profesor de la Universidad de Sevilla en la Facultad de Filología y voluntario de Amnistía Internacional, explicó a sevillasolidaria.es que «estamos pidiendo que el Gobierno chino realice unos juicios más justos y que haga público el número de ejecutados que hay a lo largo del año». Al ser la pena de muerte secreto de estado en China no hay datos oficiales de la cantidad ni de sentenciados ni de ejecutados. Aún así, según las estimaciones de Amnistía Internacional, la cifra puede superar los 3000 ejecutados por pena de muerte al año.

Con lema «Rompe la Muralla de Silencio: Pon Fin a la Pena De Muerte en China», la organización recogió firmas en el centro, con el objetivo de enviarlas al gobierno chino para presionar ante esta violación de los derechos humanos. El dragón chino que pasearon los voluntarios con la frase «Pide un deseo por los derechos humanos China», captó la atención de los sevillanos que pasaron por la Plaza Nueva y alrededores.

El acto de protesta ha tenido lugar además de en Sevilla en las demás capitales de provincia de España, dentro del contexto de la celebración del V Congreso Mundial contra la Pena de Muerte, que tendrá lugar en Madrid del 12 al 15 de junio. Amnistía ya ha realizado acciones de este tipo en noviembre y diciembre en colación a la pena de muerte, pero esta fecha ha sido elegida para poner el punto de mira concretamente en China, el país con más número de ejecutados.

El calor que acompañó a la tarde provocó que no hubiera demasiados transeúntes, pero, según Pedro Cano, «la gente está concienciada de que defender la vida es algo muy importante». Además, los voluntarios de Amnistía Internacional informaron de datos concretos sobre la pena capital en China, como el hecho de que algunas de las penas de muerte van acompañadas de tortura, que no existe la posibilidad de indulto o que los órganos de los ejecutados son utilizados para trasplantes.