SONY DSC

Paz y Bien apuesta por las familias colaboradoras para ayudar a los menores en desamparo

Es posible ayudar a niños y jóvenes acogidos compartiendo momentos, experiencias o incluso temporadas

Por  7:00 h.

La Asociación Paz y Bien formula una apuesta por fomentar la figura de las Familias Colaboradoras como elemento que aporta grandes beneficios en los menores que están en situación de desamparo y residen en los centros de protección de Sevilla y provincia.

La Asociación Paz y Bien, concretamente, gestiona 5 de estos centros que se encuentran ubicados en las localidades de Alcalá de Guadaíra y Burguillos y cuyos menores tienen edades comprendidas entre los 7 y los 17 años. Para aportarles algo más y facilitarles su futuro han puesto en marcha un programa específico destinado a fomentar las familias que deciden ayudar a los menores mediante esta fórmula. La figura de las familias colaboradoras es poco conocida en Andalucía y sin embargo representa el futuro en el trabajo que el sistema de protección hace con los menores en desamparo.

Según explican desde Paz y Bien, se trata de una opción por la que la persona mayor de edad o núcleo familiar que cumpla los requisitos, aporta cariño y seguridad a estos niños que, por diferentes circunstancias, han sido retirados de su núcleo familiar por su seguridad y bienestar. Así, estas personas que de manera altruista se decidan a ayudar pueden hacerlo compartiendo momentos puntuales con los menores como una salida al cine, un paseo en bicicleta, un fin de semana en familia o unas vacaciones.

Con este tipo de acciones, el menor no solo siente el apoyo de otras personas, cosa que redunda muy positivamente en su desarrollo emocional, psicológico, educativo e incluso formativo, sino que también se refuerza el referente de una unidad familiar que a veces se pierde debido a las largas estancias que pasan en los centros, explican desde Paz y Bien.

Las familias colaboradoras están reguladas por ley y difieren del acogimiento familiar y la adopción en que es la familia la que estipula los tiempos y los momentos en los que se desarrolla la colaboración, sin obligatoriedad de que sea permanente. Además, el menor sigue teniendo como lugar de residencia el centro de protección en el que vive.

En Andalucía hay más de 2.000 niños en situación de desamparo viviendo en centros de protección como los que gestiona la Asociación Paz y Bien, donde profesionales de la Educación Social, el Trabajo Social y la Psicología trabajan con ellos para que puedan vivir en paz en relación a las vivencias que traen de sus hogares cuando son retirados de ellos.

Esta iniciativa está sujeta a la partida del 0,7% del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, gestionado por la Consejería de Igualdad, Salud y Políticas Sociales.