Clasificación de ropa en la Fundación Humana

La Fundación Humana recupera más de cinco toneladas de ropa usada en Lora del Río

Le dará un uso social para ayudar a personas tanto de España como de África

Por  6:50 h.

Humana Fundación Pueblo para Pueblo ha recuperado un total de 5.442 kg de textil usado en Lora del Río en 2017. Ahora dará un nuevo uso social a esta ropa donada por los loreños para ayudar a personas necesitadas.

Las prendas proceden de los seis contenedores de Humana donde la ciudadanía deposita la ropa, el calzado, los complementos y el textil de hogar que ya no utiliza y a los que Humana da una segunda vida. El servicio de recogida del textil es gratuito y representa un ahorro importante en los gastos de recogida y eliminación de residuos sólidos urbanos. El objetivo de la Fundación es que la recogida selectiva de ropa usada y su preparación para la reutilización se consoliden como parte fundamental de la gestión de residuos.

Las donaciones representan un aumento del 4,59 por ciento respecto al año anterior (5.203 kg), lo que, según el Ayuntamiento de Lora del Río «constata la confianza de la ciudadanía hacia un modelo de gestión del residuo textil con finalidad social». El textil es la fracción recogida selectivamente con mayor potencial de aprovechamiento por encima del vidrio, el papel o el plástico.

El responsable del área de Recogida de Humana en Andalucía, Andrés Lagares, valora el balance en la recogida selectiva, «en primer lugar, cada vez hay más interés por parte de la ciudadanía y de las administraciones por reducir la cantidad de residuos y alargar la vida de aquellas prendas que están en buen estado; mediante la recuperación de la ropa usada, conseguimos disminuir el volumen de residuos impropios que acaban en otras fracciones, además de posibilitar la reutilización y recuperar materias primas».

«Lo hacemos -continúa Lagares- para dotar a esos recursos de un fin social, ya que las prendas que se desechan son un activo que, gestionado debidamente, se convierte en motor de progreso en España y de generador de fondos para la cooperación al desarrollo en el hemisferio Sur».

En segundo lugar, como especialistas en preparación para la reutilización, gestionamos las donaciones de ropa y calzado usado para obtener el máximo aprovechamiento del residuo textil, dándole una segunda vida y favoreciendo con ello un modelo de economía circular. Así, convertimos los residuos en recursos para que sean utilizados una y otra vez, y contribuir así a una sociedad económica y socialmente sostenible», indica el responsable de Humana.

Humana fue pionera en España en la recogida y preparación para la reutilización de ropa usada: inició su actividad en 1987, utilizando contenedores de madera, sustituidos posteriormente por los actuales metálicos que garantizan altos de niveles de usabilidad y seguridad. En 31 años de recogida selectiva, la colaboración de los ciudadanos ha permitido recuperar 294.344 toneladas de ropa, el equivalente a llenar más de cuatro veces un gran estadio de fútbol.

Tras la orgánica, los envases y plásticos, el papel y el cartón, y el vidrio, el residuo textil es la quinta fracción que más generan los españoles y la que presenta el porcentaje de valorización más alto (por encima del 90 por ciento. Sin embargo, sólo una de cada 10 prendas que ya no queremos tiene una segunda vida; al resto no se le da un tratamiento apropiado lo que hace imposible su reaprovechamiento. De ahí la importancia de concienciar a la ciudadanía de la necesidad de la recogida selectiva.

La reutilización y el reciclaje de textil contribuyen al ahorro de recursos, la protección del medio ambiente y la lucha contra el cambio climático. Reducen los residuos en los depósitos controlados y en las plantas incineradoras, así como la emisión de gases de efecto invernadero. Cada kilo de ropa que se reutiliza y no es incinerado evita la emisión de 3,169 kg de CO2, según datos de la Comisión Europea. Las más de cinco toneladas recogidas en 2017 representan un ahorro de 17 toneladas de CO2 a la atmósfera.

Por otro lado, la gestión del residuo textil reporta dos grandes beneficios sociales: el primero es la generación de empleo verde y la contribución a la economía social, ya que fomenta la creación de puestos de trabajo inclusivos, estables y de calidad: Humana cuenta con una plantilla en aumento gracias a que genera un empleo indefinido por cada 36.000 kg de textil recogido.

El segundo es la aportación de recursos a proyectos de cooperación al desarrollo. Tras tres décadas de actividad, 2,4 millones de personas se hayan visto involucradas en los proyectos de desarrollo que Humana lleva a cabo en los países del Sur de la mano de sus socios locales. Ha destinado más de 30 millones de euros para la formación de profesores de primaria, el impulso de la agricultura sostenible a partir del fortalecimiento de las capacidades de los pequeños agricultores o los programas de lucha contra el VIH/SIDA, entre otras acciones de desarrollo.

Las prendas depositadas en los contenedores de Humana tienen dos destinos: alrededor del 60% se trata en las plantas preparación para la reutilización de la Fundación (tres: en Madrid, Barcelona y Granada) y el resto se vende a empresas de reutilización y reciclaje. Su destino principal son las tiendas de «seconhand» de Humana en España o su exportación a África para venderse aprecios de mercado que generen recursos para la cooperación al desarrollo. En el caso de las prendas que están en peor estado se venden a empresas de reciclaje textil que elaboran productos como mantas, aislantes o trapos para la industria de automoción. Una pequeña parte se destina a valorización energética y otra se envía a un centro de tratamiento de residuos ya que no se pueden reutilizar.