Goles que rompen barreras por el autismo en Sevilla

José Antonio es uno de los jugadores con autismo del Club Deportivo Autismo Sevilla en la pionera liga inclusiva donde los equipos cuentan con jugadores con y sin discapacidad

Por  9:21 h.

José Antonio, tras el pase de un compañero, confunde al adversario, chuta y marca gol. Todo el equipo se le acerca para celebrarlo y en la grada aplauden con ganas e incluso corean su nombre. El Club Deportivo Autismo Sevilla ganará este partido de la quinta jornada de la liga Win Win, poniéndose en cabeza en la clasificación. Pero lo cierto es que los resultados, aunque siempre gustan, son lo de menos en esta competición de fútbol sala que, aunque a simple vista parece una excusa entre amigos para reunirse y hacer deporte, es una iniciativa inclusiva pionera.

José Antonio, este jugador de 17 años, tiene autismo y comparte terreno de juego con personas con y sin discapacidad. «He aprendido dos cosas que me van a servir a lo largo de toda mi vida», reflexiona para Sevilla Solidaria, «la caballerosidad, porque nos reunimos con el equipo rival después de cada partido para tomar algo, y la igualdad, porque aquí nos tratamos todos como si fuéramos iguales».

José Antonio

José Antonio

José Antonio atiende las instrucciones del entrenador en el descanso

José Antonio atiende las instrucciones del entrenador en el descanso

Y en el campo realmente son iguales. Como en la vida y en las oportunidades que esta les ofrece también deberían serlo. Romper prejuicios y fomentar la inclusión es el objetivo de esta liga ideada por Sergio Pérez, director deportivo de la Asociación Autismo Sevilla. Son seis entidades sociales de Sevilla las que participan en la liga: El Club Deportivo Autismo Sevilla, Asedown, Club Deportivo Al-Andalus Sevilla, Marafiki, Deportivo Portobelo Faisem y Albatros Andalucía. Los equipos los forman personas relacionadas con la asociación, desde usuarios o padres hasta trabajadores y voluntarios, independientemente de su sexo o condición física. El único requisito es que en el campo debe haber siempre entre dos o tres jugadores con discapacidad.

En el caso de Edu Fernández, portero del equipo, la experiencia es doble porque no solo le sirve para conocer gente sino también para afianzar relaciones con sus dos hijos, también jugadores del equipo. Andrés, autista de alto rendimiento y usuario de la asociación, y Edu, sin autismo. Los tres siempre han compartido aficiones comunes y el deporte es una de ellas. «Cuando se va acercando el día, los dos ya me están preguntando si la lluvia nos dejará jugar», indica.

Edu

Edu

Edu, como la mayoría del equipo, se queda con el «tercer tiempo». Un concepto que llega del rugby, con el que los equipos se reúnen tras el partido para una cerveza o un refresco «para fomentar el clima de deportividad fuera de la pista», indica Sergio Pérez, también entrenador del Club Deportivo Autismo Sevilla.

De esta manera, además, se fomenta la relación entre los participantes, objetivo último de la Liga. Y todo el mundo se siente incluido. Porque el pensamiento de no encajar es común en todos, ya tengan discapacidad o no. Es lo que le ocurría a Laura Garnica. Trabajadora en Autismo Sevilla, Laura jugaba al fútbol de pequeña pero le preocupaba no estar al nivel físico. «Al final he encajado a la perfección, no hay problema en los diversos perfiles de cada uno de los jugadores», indica. Ella trabaja desde hace 8 años como cuidadora en la unidad de estancia diurna con chavales mayores de edad con grandes necesidades de apoyo en atención directa. La Liga, afirma, «es una oportunidad de tener un momento con los chavales sólo de ocio, como colegas».

Además, ante la pregunta de si compartir equipo con personas con autismo supone una diferencia o esfuerzo extra, ella lo tiene claro: «A mi me está resultando incluso más fácil que cuando jugaba solo con personas neurotípicas, porque prestan más atención a lo que les dicen, no buscan ser los más goleadores sino ser piña como equipo», explica.

Laura

Laura

Es justo lo que saca de la experiencia Carlos Refolio, bombero y voluntario en la asociación. «Aunque aquí no vengo en calidad de voluntario», aclara, «solo a entretenerme y a pasar un rato divertido con los demás». Carlos está familiarizado con el deporte en Autismo Sevilla. Cada lunes acude como voluntario a la piscina para las actividades de natación del club así como también ayuda en otras actividades deportivas de fin de semana. «Esta es una iniciativa pionera pero a mi parecer podía haber empezado incluso antes, el deporte debería ser accesible a todo el mundo. A ellos [los jugadores con autismo] les viene bien y a nosotros también».

Carlos

Carlos

SEVILLA. 22-03-2018. PARTIDO DE LA LIGA INCLUSIVA WIN WIN ENTRE AUTISMO SEVILLA Y AL-ANDALUS. FOTO: LAURA ÁLVAREZ. ARCHSEV.

«Rompamos juntos barreras por el autismo», es el lema que se enarbola este lunes 2 de abril en el Día Mundial del Autismo. Cada jugador rompe barreras cada vez que le llega el balón. Y tan solo ir como público para verles provoca que muros altos caigan al suelo. Hasta mayo, dos partidos se jugarán de forma simultánea cada jueves en las instalaciones deportivas de los Salesianos de la Santísima Trinidad.