Eva Yerbabuena apoya en Sevilla el Comercio Justo

Intermón Oxfam ha organizado en la mañana del martes un desayuno en su tienda del centro para divulgar los fines del comercio solidario

Por  14:11 h.

La coreógrafa y bailaora Eva Yerbabuena ha asistido en la mañana del martes a un desayuno con productos de Comercio Justo en la tienda que Intermón Oxfam tiene en el centro. Con este acto la ONG conmemora el Día Internacional del Comercio Justo, que se celebra el segundo fin de semana de mayo, ofreciendo a aquel que se acerque muffins, brownies y café que pueden elaborarse con artículos disponibles en la tienda de la calle Muñoz Olivé.

«En la compañía siempre intentamos visitar mercados artesanales y tratamos de aportar nuestro granito de arena comprando o trayendo a los familiares para que prueben», ha explicado Eva. Asimismo la bailaora ha hecho hincapié en que «seamos conscientes de lo que pasa a nuestro alrededor », porque «cualquier persona quiere que haya paz en el mundo, que no exista la explotación, pero al final termina cayendo en la rutina y lo olvida».

La bailaora, que ha cosechado éxito en Sevilla con su espectáculo «Devoción y persuasión», pone a los grandes diseñadores en el punto de mira como posible plataforma para apoyar esta alternativa al comercio: «ellos que poseen un nombre son los que tienen en su mano ayudar, utilizando materiales de comercio justo».

El director territorial de Intermón Oxfam en Andalucía y Canarias, Valentín Vilanova, agradeció la presencia de Eva y explicó a los medios que al igual que la coreógrafa incorpora «muchos aspectos de diversas partes del mundo para mostrarnos esa calidad en su arte», también el café disponible en la tienda lleva «productos de calidad de Guatemala y de Uganda, se tuesta en Logroño y se bebe en toda España».

«En el comercio al que estamos acostumbrados, el que gana siempre es el intermediario», añade Valentín. Con el Comercio Justo los pequeños productores y los consumidores están en primer lugar. Con esta alternativa, el beneficio del pequeño productor es un 80% más que lo habitual, cuando actualmente el precio que paga el consumidor en comparación con el comercio frecuente es actualmente solo un 4 ó 5% más caro. El consumidor, además, se lleva de esta manera un «producto éticamente impecable, garantizamos que no ha habido mano de obra infantil, que hombres y mujeres han recibido el mismo salario, y que no ha habido daño al medio ambiente en su producción».