cristina-hereen-discapacidad650

El flamenco sin barreras

La Fundación Cristina Heeren acoge un Taller Flamenco Inclusivo impartido por el pedagogo y bailaor José Galán para alumnos con diversidad funcional

Por  7:30 h.

La Fundación Cristina Heeren abre su escuela de arte flamenco a las personas con discapacidad física, intelectual o sensorial. La nueva sede de Triana de la fundación acoge un Taller Flamenco Inclusivo impartido por el pedagogo y bailaor José Galán, según la metodología que ya ha desarrollado y aplicado con Danza Mobile, ONCE o Asociación DACE, y al que todavía se puede optar con inscripción gratuita hasta diciembre. El curso, que se celebra los martes y miércoles,    está también dirigido a los cuidadores y a estudiantes universitarios de Pedagogía Especial.

El taller, subvencionado por Servicios Sociales del Ayuntamiento de Sevilla, será pionero. Según explica el profesor José Galán, «se trata de la primera vez que una escuela de enseñanza reglada especializada en flamenco ofrezca, de forma regular, un curso para personas con discapacidad o, lo que es más correcto, con diversidad funcional».

A partir de sus experiencias previas en centros de educación especial, el bailaor y pedagogo ha desarrollado una metodología propia cuyo objetivo general es «acercar el flamenco a personas con discapacidad de manera divertida y con disciplina». Las técnicas y recursos que utiliza se basan en «la atención personalizada y la adaptación curricular a las necesidades de cada alumno: según sean físicas (silla de ruedas, muletas…) o intelectual, para que la clase nunca se paralice». Galán parte de una premisa: «No se trata de reducir el nivel, sino de alcanzar el máximo que cada uno pueda. Se puede zapatear percutiendo una silla». A su juicio, «nada es imposible».

El flamenco como herramienta de inclusión

Según informa la Fundación Cristina Heeren, los resultados que ha obtenido con el que ha bautizado «Método José Galán» emocionan a este bailaor. «Hay otros objetivos más allá del artístico: la autoestima, el refuerzo emocional, las habilidades sociales, el acondicionamiento físico… Para mí, el último es el artístico, pues abarca todos los demás fines». Y, según ha comprobado a lo largo de su trayectoria pedagógica, «no es que se consigan resultados en un curso, es que se consiguen en una hora. El flamenco es una herramienta pedagógica de rehabilitación o inclusión muy valiosa», asegura.

cristina-hereen-discapacidad-2-650

De hecho, históricamente, en este arte «la discapacidad ha sido una realidad normal». Como ha hecho ver en espectáculos propios como ‘En mis cabales’, «al contrario de ocultarse, la discapacidad se revelaba incluso en el nombre artístico: El Cojo de Málaga, El Loco Mateo, El Ciego de la Playa… Aunque quizás hoy haya cierto tabú, el flamenco supera una condición circunstancial como puede ser la discapacidad, a favor de la heterogeneidad y la diversidad». Son argumentos que, además, emplea como punto de partida de la tesis doctoral que desarrolla en la Universidad de Sevilla y que fundamentan proyectos didácticos como el curso de Flamenco Inclusivo que imparte de forma regular con el apoyo de la Fundación Cristina Heeren de Arte Flamenco.

José Galán ha estrenado en festivales como la Bienal de Sevilla los espectáculos ‘Cierra los ojos y mírame’ o ‘En mis cabales’, obras que han merecido reconocimientos como el Premio Andaluz a las Buenas Prácticas 2012, en atención a las personas con discapacidad, de la Consejería de Salud y Bienestar Social de la Junta de Andalucía o el Premio Solidario ONCE Andalucía 2016.

Por su parte, la Fundación Cristina Heeren lleva 20 años volcada en su programa de becas de estudio, que ha beneficiado a cientos de jóvenes andaluces, al tiempo que contribuye a iniciativas solidarias colaborando con la administración local y regional competentes en asuntos sociales, y con entidades sin ánimo de lucro como Fundomar, Vincere o Padre Garralda.